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3 enero 2008

Granja de ovino adaptada a conejos

Reportaje de un joven cunicultor que ha adaptado viejos locales de cebo de corderos para criar conejos.

Con 280 hembras y 35 machos practica un sistema agrupado o en serpenteo, en banda semanal, cubriendo unas 50 hembras a la semana para obtener alrededor de 40 partos los cuales intenta enrasar a 8 gazapos por nidal.

Los animales

En un momento determinado se quiso mejorar el ganado y adquirió un lote de abuelas híbridas cuyos resultados fueron pésimos, con grandes problemas de mortalidad en los segundos partos, lo que motivó un cierto recelo a este tipo de animal selecto. Si rectificar es de sabios, reflexionar debe ser tremendo, algo impresionante. Mi experiencia dicta reflexión y practicar en este campo conducirá a no sentenciar tanto. Estamos acostumbrados, en nuestro sector, a que el pienso sea quien carga con la culpa inmediata de numerosos problemas de diarreas o productividades. No tanto lo estábamos con los animales hasta que surgieron los híbridos comerciales, los cuales también cargan con culpas que no siempre o necesariamente provienen de su genética.

Fuera el motivo que fuere, lo cierto es que nuestro joven cunicultor decidió volver a lo clásico y mantener una población cruzada a partir de animales de raza pura con auto-reposición, adquiriendo machos a terceros de forma periódica para evitar la consanguinidad.

El manejo

Si un detalle valoramos en las granjas que visitamos es la higiene que se práctica. La limpieza y la desinfección son práctica habitual y la cal parece que la regalan: cal en la entrada, cal en las paredes, cal en los pasillos, cal en los fosos…. No cabe la menor duda que una buena higiene se traduce en mejor sanidad y la granja mantiene una sanidad envidiable. Los tratamientos brillan por su ausencia y sólo vacuna una vez al año a todos los reproductores con vacuna de VHD y de Mixomatosis.

Al practicar un sistema agrupado contempla la sobre-ocupación y mantiene una reposición de 10 a 12 hembras semanales. Las deyecciones se retiran cada dos semanas con pala mecánica móvil, siendo cargadas en un remolque y repartidas en el campo.

Todo el equipo está compuesto de jaulas polivalentes lo que le permite practicar el sistema de manejo citado ya que una vez las hembras lactantes precisan de un nidal para el nuevo parto se separan de las camadas para ocupar otra zona del conejar y así sucesivamente. Seis grupos de hembras reproductoras serpentean en los dos módulos existentes: uno adaptado y otro construido al efecto. Cabe significar el buen ambiente que se respira en el conejar debido principalmente a los bebederos “tipo palanca”, los cuales no suelen verter agua manteniendo los fosos relativamente secos y evitando la emanación de gases tóxicos.

Con una producción de 220 gazapos semanales, la granja cumple con el estándar productivo.

Notas para el recreo técnico y la posible mejora

Actual:

280 hembras y 35 machos reproductores sin mejora zootécnica ni genética.

Propuesta:

Establecer un criterio de mejora zootécnica entre la población hembra y mejorar genéticamente a los machos mediante la adquisición de nuevos reproductores que determinarán distintas líneas en función de su procedencia.

Como criterios básicos, se guardarán hijas de madres cubiertas con los nuevos machos que sean tranquilas, realicen un buen nido al parto y desteten camadas con un peso óptimo.

Una vez demostrada en granja una tendencia a la mejora productiva, se introducirán animales reproductores de 1 día procedentes de granjas multiplicadoras con genética probada siguiendo un plan técnico preestablecido.

La mejora que se propone podría dar sus primeros frutos en el plazo de 6 meses con un incremento de 30 a 50 gazapos semanales. Es una opción ajustada al tiempo y a las circunstancias.

Trabajo publicado en diciembre de 1999

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