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13 marzo 2007

Reportaje de interés para cunicultores de Latinoamérica: Granja en La Garrotxa (Girona)

En un pueblo situado en la comarca gerundense de la Garrotxa, se crían conejos en una granja de ambiente libre protegido, en una zona donde la temperatura no desciende de los cero grados en invierno y difícilmente sobrepasa los treinta grados en verano, gracias a un moderado viento que sopla normalmente y mantiene un micro clima especial.

Confluyen en la presente explotación dos factores que desde hace algún tiempo citamos en los reportajes: un manejo tradicional de la cabaña con la introducción de nuevas tecnologías y la explotación de animales de raza pura con sus correspondientes cruzamientos.

Resulta evidente que la modernidad y la industrialización no pasan única y necesariamente por la adopción de novedosos manejos, ni por la explotación de animales híbridos selectos. Un cunicultor puede ejecutar una excelente gestión en su explotación mediante unos criterios técnicos que, sin renunciar a bases conocidas, permitan obtener máximos rendimientos huyendo de las inversiones costosas.

El cunicultor es un hombre joven que maneja 1.000 hembras reproductoras ayudado por otra persona. Dos UTH para una explotación que realiza la monta natural (dos días por semana), que sigue un sistema de manejo rotativo o cíclico y que mantiene un núcleo de animales selectos de raza pura (Neozelanda blanco y California) como base genética. Esta mano de obra es posible gracias a la implantación de un foso profundo integral que recoge y almacena las deyecciones durante todo un año, sin tratamiento alguno, a la espera de ser retiradas mecánicamente (tractor, pala y remolque) de forma gratuita por un agricultor vecino. Este sistema de recogida de las deyecciones tiene dos ventajas, una respecto al ambiente del conejar ya que no fluyen de él los gases tóxicos que podrían incentivar problemáticas respiratorias entre los animales y otra porque al actuar de estercolero (cubierto y ventilado) no obliga al cunicultor la instalación de maquinaria para la limpieza y evita la mano de obra.

Toda ventaja tiene su adverso. Sin duda se trata de una instalación costosa en cuánto a la obra civil. Un gasto realizado al inicio (hace nueve años) y basta, según nos manifiesta el propietario. Pensándolo bien, igual aquel costo inicial no repercute tanto como amortización respecto al menor costo de otro sistema que supondría un gasto periódico constante. Recuerden nuestros lectores en que situación se encuentra la cunicultura en los tiempos presentes con la reducción importante de los márgenes. Así pues, a partir del ingreso que representa la venta de animales vivos al matadero, cuantos menos gastos soporte la explotación, mejor. Más disponibilidad.

La granja está construida a base de pilares, jácenas y pasillos prefabricados de hormigón en un conjunto de 30 metros por 40 metros, lo que supone una superficie total de 1.200 metros cuadrados en un solo recinto. Del suelo parten los pilares hasta una altura de 4 metros para formar un pseudo piso a base de un tramado de pasillos de servicio y entre ellos se alinean 9 trenes dobles de 140 jaulas cada uno, que se mantienen como nuevas a pesar de los años transcurridos desde su colocación. Un aspecto importante a tener en cuenta y que suele ser norma entre los fabricantes españoles: la calidad del material y su longevidad.

Esta planta piso también tiene unos 4 metros de altura, lo que da al conjunto una altura total de 8 metros. Gran volumen que permite un buen ambiente y reduce los efectos del calor en verano.

La cubierta de fibrocemento (material no permitido en algunos países) está aislada mediante unas placas de conglomerado especial a las que hay adherido poliuretano de 7 cm. de espesor, lo que supone un extraordinario aislamiento de la cubierta. A pesar de esta protección zenital, de suma importancia en cunicultura, la explotación dispone de un circuito de vaporizadores que se activan de forma automática cuando la temperatura es alta. El sistema, de realización casera, está formado por boquillas de gas–oil que micronizan el agua organizando una nube húmeda en el ambiente. Tanto el aislamiento de la cubierta como la vaporización limitan la temperatura a un máximo de 30ºC.

Nos encontramos en un ambiente libre protegido que oscila de los 0ºC a los 30ºC durante el año.

Otro motivo que permite la ocupación de sólo dos personas en la granja trabajando en monta natural con cadencia semanal y en un sistema rotativo bajo un programa de selección, es el suministro automático de alimento.

Purina ha sido y es la firma suministradora del pienso. En algunos reportajes no merece citar a la empresa que suministra el alimento puesto que los cunicultores tienden, con mucha facilidad, a cambiar de proveedor. El propietario de la granja es un gran adicto a los cuadros roji-blancos y ello merece un comentario.

En el año 1997, la mayoría de fabricantes de alimento para conejos pasaron una etapa difícil debido a la incidencia de las enteropatías. La supresión de aditivos medicamentosos en los piensos facilitó la exaltación de gérmenes presentes en las granjas y más concretamente en los conejos de engorde, despertando unas mortalidades generalizadas de difícil erradicación. Mucho se ha hablado y publicado sobre el tema y no vamos a descubrir a nadie el hecho de que todavía no se ha determinado el (o los) agente/s causal/es (Abril del 2000). La realidad es que al iniciarse la problemática, Purina copaba más del 20% del mercado español y, por consiguiente, Purina fue una de las firmas que más sufrieron al entrar en la legalidad. Pero hablamos de aguas pasadas. En el año 2000 y gracias al esfuerzo investigador, esta empresa vuelve a la normalidad presentando unas líneas de alimentos totalmente renovadas y seguras.

La granja que reportamos suministra un alimento para reproductoras en la maternidad desde poner nido hasta 20 días post parto, añadiendo unos 50 gramos de un complemento vitamínico al poner nido. A partir de los 20 días después del parto, suministra un pienso medicado que consumen las madres hasta el nuevo parto y los gazapos hasta 15 días antes del sacrificio, momento en que lo cambian por un alimento blanco (sin aditivos medicamentosos).

Un programa que no parece sencillo y ni práctico, pero que el lector verá interesante si le indicamos la mortalidad media del engorde: un 2’3%. Sirva decir que de poco sirve una buena alimentación si no va bien acompañada de un buen manejo que explote animales de calidad en un medio sano.

Gracias a un programa informático, los trabajos diarios y la gestión técnica se hallan bajo control. Los 80 machos de raza pura cubren, dos días por semana, unas 230-240 hembras (tanto de raza pura como cruzadas) en un ritmo semiintensivo de 38 días previa inducción al celo con 20 U.I. de la hormona PMSG inyectada 48 horas antes.

De las 1000 hembras presentes, 790 ocupan las jaulas-hembra (JH) y el resto la gestación, motivando una tasa de ocupación del 126%, lo que asegura la plena productividad de las jaulas con nidal (JH).

Un grupo de 30 hembras por raza (Neozelandesa blanca y Californiana) mantenido en círculo cerrado, aseguran el núcleo selecto de la explotación que, según datos del año 1999, mantuvo los siguientes resultados:

  • Palpaciones positivas: 88,5%
  • Intervalo entre partos: 42,8 días
  • Nacidos vivos por parto: 8,7 gazapos
  • Destetados por camada: 8,1 gazapos

Vender por encima de los 1.000 conejos a la semana indica superar el conejo por coneja presente y semana, cantidad que se eleva por encima de los 65 conejos por hembra productiva y año.

Observamos una producción industrial en una granja de corte clásico, por lo que al manejo se refiere, y más clásico todavía si nos atenemos al tipo de animal explotado. Un referente que mira más a Italia que ha Francia en cuánto a implantación y conducta. Algo que venimos advirtiendo desde hace algún tiempo.

Esta buena producción es posible gracias a una reposición de 350 hembras y 32 machos instalados en una zona anexa, ampliada en el mismo conjunto, procedentes del grupo selecto y vacunados con VHD una sola vez antes de entrar en reproducción.

Cada cuatro meses se vacunan todos los reproductores contra la Mixomatosis con vacuna heteróloga, se realizan desparasitamientos internos preventivos y se desinfectan las jaulas siempre que están vacías con derivados fenólicos.

Aprovechando la atomización, en verano se suelen incorporar desinsectantes en el agua para controlar los vectores externos. Agua que sufre un enfriamiento previo en un tanque de frío antes de su difusión.

Si el lector ha llegado hasta aquí, estará de acuerdo con nosotros que la granja nos ha gustado tanto por su construcción y diseño, como por los criterios técnicos empleados e implantaciones introducidas, las cuales nos demuestran la posibilidad de obtener disponibilidad a partir de buenas producciones a costos reducidos. No se trata de volver atrás, si no de adoptar tecnologías modernas sobre bases de conocida solvencia buscando no incrementar gastos fijos. Consideramos interesante abrir un debate sobre este tema en Europa y estar atentos en América.

Trabajo publicado en abril de 2000.

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