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18 agosto 2008

Pilares que sostienen la explotación cunícola (Capítulo 4 de 5)

Este es el cuarto de una serie de 5 capítulos que forman el Seminario de entrenamiento en cunicultura: Orientaciones para iniciar una explotación cunícola industrial de producción de carne. Vea el Índice e introducción al seminario.

Citaremos los tres pilares más significativos:

  • La sanidad
  • Los animales
  • La alimentación

Será a partir de ellos, una vez implantados sobre una sólida cimentación (exigencias y necesidades de los conejos), que podremos realizar un manejo adecuado para conseguir unos buenos resultados.

La sanidad

Hemos hablado de higiene. Nunca se conseguirá una buena sanidad sin una higiene bien aplicada. Este podría ser el primer punto que conecta muy directamente con el hábitat y que condiciona enormemente el seguimiento del tema.

El máximo escollo de las explotaciones cunícolas suele radicar en las epizootias. De aquí la importancia de la higiene, que de hecho es el pilar que sostiene la estructura económica de la granja. Los conejos están muy expuestos a enfermedades y la medicina veterinaria no se ha ocupado de ellos en la medida que lo ha hecho en otras especies.

Si los conejos caen enfermos a veces es preferible eliminarlos para evitar causas de contagio y costos de medicación y mano de obra.

Como sea que el conejo tiene una fisiología muy propia (estrés con repercusión en la cecotrofia, patología intestinal, etc.), será necesario establecer en el conejar un programa profiláctico que responda al famoso refrán de: más vale prevenir que curar.

Así pues intentaremos cerrar el paso a la aparición de cualquier agente patógeno, recortar su extensión o erradicarlo.

Agentes patógenos

Reciben este nombre las causas capaces de alterar la salud de los animales y producir enfermedades. Pueden ser muchísimas y de distinta naturaleza: mecánica (golpes, caídas, etc.), físicas (frío, calor, etc.), químicas (cáusticos, tóxicos, etc.), fisiológicas o constitucionales (alteraciones hormonales y genéticas) y biológicas (virus, bacterias, hongos y parásitos).

Los agentes patógenos más perjudiciales en el conejar son estos últimos, pues de por sí o sumados a los anteriores provocan la inmensa mayoría de las bajas, que a veces presentan el carácter de epizootia.

Si partimos de la base de que toda producción animal tiene por objeto conseguir el máximo rendimiento cuantitativo y cualitativo, será preciso establecer unas medidas a base de desinfecciones, tratamientos preventivos y vacunaciones.

División de la higiene

Las variadas actividades que se pueden desarrollar con misión higiénica en el conejar son de distinta naturaleza, y pueden referirse al medio, al sujeto y a la alimentación, constituyendo otros tantos capítulos de la higiene.

Higiene del medio

Afecta al local, material y equipo de la granja. Resulta inútil intentar éxitos en una explotación cunicola si las condiciones de alojamiento no son satisfactorias y no se efectúa una adecuada limpieza y desinfección.

Las condiciones indispensables para un conejar higiénico se han citado en el apartado 2 y se pueden resumir en que lo esencial radica en impedir que las deyecciones, líquidas o sólidas, ensucien la comida, la bebida, los utensilios, la jaula y el propio cuerpo del conejo. Los rastrillos, comederos y bebederos se han de mantener esmeradamente limpios y se limpiaran a fondo previamente a cada desinfección.

De igual forma se actuará con los nidales después de cada cría. No deberán ser olvidados los suelos y las paredes, así como los puntos de luz, ventanas, carretillas, etc.

  • La desinfección puede efectuarse por medios físicos o químicos. Conviene actuar en: suelos y paredes; jaulas; utensilios; nidales; canales y regueras; fosos; cepillos y escobas; agua de bebida.
  • La desinsectacion comprende todas las acciones encaminadas a erradicar el parasitismo externo del conejar. Aunque el término se refiere a luchar contra insectos y vectores, nosotros lo aplicaremos a una lucha antiparasitaria a sabiendas que varios productos también tienen acción frente al parasitismo externo, y muy particularmente, contra la sarna.
  • La desratizacion de pequeños roedores es fundamental ya que su presencia entre los lagomorfos representa una inequívoca fuente de problemas que van desde una transmisión de enfermedades a la destrucción de material, alimento e instalaciones.
Higiene del sujeto

Su finalidad es conservar al conejo en todo su vigor. Este vigor o capacidad de conservar la salud o resistencia a las enfermedades, no es idéntica en todos los individuos.

Constituye una cualidad resultante de un conjunto de factores que se pueden transmitir por herencia. La selección de reproductores puede aprovecharse como regla higiénica.

Citaremos varios aspectos:

  • La precocidad (el animal precoz suele ser más vigoroso);
  • La inmunización (vacunaciones);
  • Desinfección interna (helmintiasis);
  • Cuarentena (aislamiento sanitario).
Higiene de la alimentación

A los conejos hay que alimentarlos racionalmente e higiénicamente para evitar contaminaciones.

Se deben rechazar los alimentos que puedan ser vehículo de una enfermedad infecciosa o de intoxicación. Sin duda alguna, los nutrimentos balanceados constituyen el alimento más saludable, no obstante daremos algunas orientaciones para otro tipo de alimento.

Los forrajes jamás deben estar fermentados. Conviene dejarlos extendidos en capas de poco espesor antes de suministrarlos. Los que deban consumirse verdes no deben ser recolectados con más de un día de anticipación, ni darse mojados.

Los henos que han estado expuestos a la lluvia y los recolectados en terrenos pantanosos no son recomendables, como tampoco lo son los alterados por las royas.

Las raíces y tubérculos de deben conservar en lugares frescos y ser limpiados a mano o a máquina antes de ser distribuidos.

Los granos que se suministren deben estar exentos de royas, caries, cornezuelo y otras enfermedades, así como estar libres de gorgojos y otros parásitos.

Hay que evitar adulteraciones en las harinas, turtós y salvados, tales como la adición de caliza, yeso, aserrín de madera, etc., y conservarse en cajas adecuadas donde no puedan penetrar ratones ni ratas.

Los piensos compuestos adquiridos en el mercado pueden presentar, por su composición física, química o bacteriana, algunos trastornos. Ante la duda, dejar de suministrar el stock existente y solicitar nuevos piensos al distribuidor, a la vez que se analiza o retira la partida dudosa.

El agua de bebida debe ser potable y renovarla con frecuencia. Si los bebederos son automáticos conviene limpiar y desinfectar los tinacos y las conducciones periódicamente.

Con la finalidad de realizar una buena profilaxis, es preciso conocer qué problemática sanitaria anual se nos puede presentar en el conejar y establecer las medidas preventivas anuales que mantengan una cierta relación con el ambiente, el tipo animales, su ciclo productivo y el manejo. Para ello es útil confeccionar un calendario de tratamientos.

Problemática sanitaria anual
  • Invierno. Bajas en la reproducción. Muertes septicémicas debidas al CRN (Complejo Rino Neumónico). Falta de partos y/o palpaciones negativas si el verano se alarga. Procesos respiratorios. Incremento de la mortalidad en nidos (frío). Camadas más débiles, con menos crecimiento. Problemas de frío, mamas y leche. Desarrollo de la tiña (humedad). Estados carenciales.
  • Primavera. Época de normalización productiva. Primeros avisos de diarreas en los engordes. Influencia directa de los alimentos, la climatología o la patología arrastrada de la maternidad. Problemática digestiva en pequeños lactantes e incluso en algunos reproductores. Exaltación del parasitismo interno. Observar la relación entre patología digestiva/patología respiratoria. Control de la iluminación. Problemática entérica. Salidas prematuras de los nidos. Posible inicio de falta de celo.
  • Verano. Vigilar a los machos (efectos del calor). Falta de celo en animales enfermos, mal nutridos, con estrés, etc. Mortalidad de gazapos atrapados en el piso de las jaulas o caídos fuera de los nidales. Problemas en el pelo (sarnas, pseudomonosis). Efectos del calor: machos, hembras y gazapos. Control de la iluminación. Muertes por la acción de Clostridium y E.coli. Control del parasitismo externo (moscos, ácaros, etc.) e interno (nemátodos, coccidios). Restitución total en reproductores.
  • Otoño. Problemática del celo. Tiña. Revisión y adaptación de los planes profilácticos. Control espermático en los machos. Falta de partos y/o palpaciones negativas. Inicio de procesos respiratorios (amoníaco presente en el ambiente del conejar).

Además, el cunicultor debe saber detectar, al efectuar su trabajo diario, unas manifestaciones externas de enfermedades en los animales reproductores que estarán muy directamente relacionadas con la buena marcha productiva de la explotación.
Se trata de revisar las orejas, patas, mamas, fosas nasales, ano y genitales de forma sistemática al realizar cubriciones y/o palpaciones, para sanar o eliminar a los afectados evitando posibles contaminaciones y fallos reproductivos.

A partir de estas consideraciones, el cunicultor establecerá un plan de trabajos y tratamientos que seguirá de forma diaria, semanal o periódica, intensificando o corrigiendo las acciones en función a los consejos veterinarios, necesidades o problemáticas.

Operaciones preventivas de control sanitario.
Control diario
  • Verificar la cantidad de alimento ingerido por jaula.
  • Observar el funcionamiento y limpieza de los bebederos.
  • Controlar el estado de las deyecciones.
  • Revisar a los reproductores, al realizar la cubrición y/o palpación, para sanar o eliminar a los afectados:
    • Comportamiento: nerviosismo, temblores, postración.
    • Peso: delgadez, obesidad.
    • Pelo: hirsuto, mojado, alopecia, prurito.
    • Orejas: sarna psoróptica, nódulos, caídas.
    • Fosas nasales: mucosidad, suciedad.
    • Dientes: largos, malformación.
    • Patas: ulceración.
    • Mamas: abscesos, inflamación, volumen, necrosis.
    • Uro-genital: flujo, inflamación, diarrea.
Control semanal
  • Eliminar el pelo (soplete, aspirador)
  • Desinfección del ambiente (productos químicos)
  • Desinsectación del conejar (insecticidas-acaricidas)
  • Desratización (polvo, taco, grano, líquido… en rotación)
  • Control de hongos (azufre en flor en espolvoreo)
  • Limpieza y desinfección de nidales y jaulas vacías.
  • Control ambiental (ventilación)
  • Programa de luz (16 horas/día)
Control periódico

Se trata en confeccionar un calendario que de forma quincenal nos indique los tratamientos preventivos a realizar. De esta forma planificaremos según el mejor criterio:

  • Vermes redondos o nemátodos (2 veces al año)
  • Coccidios (2 a 6 veces al año)
  • Restitución vitamínica a los machos (meses de calor)
  • Restitución total: vitaminas, aminoácidos y minerales (2 a 4 veces al año)
  • Vacunaciones (según prescripción veterinaria)
Botiquín

En toda granja bien instalada es preciso disponer de un armario-botiquín que contenga determinados instrumentos y sustancias utilizables en los trabajos preventivos, así como en un momento inesperado. Este botiquín debe contener los siguientes preparados y utensilios:

  • Productos de uso constante para:
    • Mal de patas
    • Mal de orejas
    • Mucosidad
    • Mamitis
    • Afecciones uro-genitales
    • Diarreas
    • Normalización digestiva
    • Estimular el parto
    • Antiestrés
    • Desinfectante
    • Insecticida
    • Raticida
  • Productos de uso periódico como:
    • Anticoccidiósico
    • Antivérmico
    • Vitaminas
    • Aminoácidos
    • Minerales
    • Vacunas
  • Material para curas:
    • Alcohol
    • Algodón
    • Esparadrapo
    • Tintura desinfectante…
  • Material quirúrgico:
    • Pinzas
    • Bisturí
    • Tijeras
    • Jeringuillas
    • Agujas
    • Guantes…

Los animales

El tipo de animal a explotar tiene mucha importancia cuando se ha previsto cubrir las exigencias que nos presentan los conejos y también cuando se les suministra el confort necesario para conseguir una alta productividad.

El potencial hereditario y las condiciones ambientales determinan los resultados de cualquier animal. Así pues, los animales deben poseer una calidad genética y se deben explotar en un medio con un programa establecido que englobe el hábitat, la sanidad y la alimentación, factores sin los cuales nunca se conseguirán altas producciones.

Es preciso hablar de animales que consiguen incrementos diarios de peso (velocidad de crecimiento) superiores a los 35g/día (de 30 a 45 gramos), con una conversión alrededor de 3,2 (entre 2,9 y 3,5 Kg de pienso para hacer un kilo de peso vivo en engorde).

Conversión global de toda la granja entre 3,4 y 4,5.

Y, finalmente, unos animales que en el matadero aseguren un buen rendimiento de carne, entre el 57% y 63% (con cabeza, riñones, hígado y pulmones).

Cuando se escoja un animal, se tendrá en cuenta su calidad genética, la sanidad y el temperamento. Características bien distintas en una misma raza, estirpe o línea.

De todos es conocida la heterogeneidad existente en una misma explotación.

Es importante pensar en el interés económico que comporta el número de gazapos criados por parto y su velocidad de crecimiento en cada sistema de cría y tipo de explotación. El número de gazapos criados por coneja o por parto es variable y hay que tener en cuenta sus condicionantes:

  • El número de gazapos nacidos vivos
  • La viabilidad de la camada
  • La producción lechera de la hembra
  • El estado sanitario de la hembra
  • El confort del nidal
  • El intervalo entre dos partos

Se puede aconsejar la explotación de animales de formato medio y de aptitud cárnica. La elección primera será para los híbridos comerciales si en el país existe algún multiplicador que los suministre con garantía. Ello supone depender de un seleccionador que suministre animales o semen y controle periódicamente la granja multiplicadora.

De no ser fiable o no existir en el país animales híbridos selectos, trabajaremos con las razas de tamaño mediano como la Neozelanda blanco, California, Chinchilla, etc. No mezclaremos en la producción de carne las razas gigantes o enanas y tampoco animales orientados al pelo (angora) o a la peletería (rex).

Partiendo de estos animales será necesario establecer un programa de mejora zootécnica en base al estudio de la diversidad (variaciones) entre los animales para un carácter determinado y en la heredabilidad que mide la transmisión de estos caracteres (genes) de padres a hijos.

Toda vez que es caro y difícil seleccionar en una raza pura unos caracteres poco heredables, proponemos un programa de cruces orientados a la obtención de híbridos. Ello equivale a mejorar el rendimiento de los progenitores por la acción del efecto conocido como vigor híbrido o heterosis y por la complementariedad.

Para poner en práctica la mejora será necesario seguir un programa en el cual se establezcan los siguientes criterios:

Identificación

  • de las jaulas mediante un número
  • de las hembras estableciendo grupos (líneas)
  • de los machos mediante letras
  • de las reproductoras mediante tatuaje

Registros

Se utilizarán las fichas. Debido al carácter individual y a la carencia de reproductores con características homogéneas, los registros serán indispensables para conocer la marcha productiva de la explotación y la productividad de los reproductores.

La ficha del macho debe indicar:

  • Número de la hembra
  • Fecha de la monta
  • Número de gazapos nacidos vivos por monta
  • También puede indicar el índice de conversión, la velocidad de crecimiento y el rendimiento en canal de sus descendientes

La ficha hembra indicará:

  • Fecha de la cubrición
  • Letra o línea del macho
  • Fallos de palpación
  • Fecha del parto
  • Número de gazapos nacidos totales (vivos y muertos)
  • Gazapos añadidos o trasladados
  • Días entre dos partos
  • Fecha del destete
  • Número de gazapos destetados
  • Peso de la camada al destete

La ficha de engorde nos dirá:

  • Fechas de entradas y salidas con los pesos totales
  • Consumo de alimento y mortalidad (causa)
  • El número de animales entrados y salidos.

Triaje

Es preciso establecer unos criterios de eliminación de reproductores, según:

  • Estado sanitario defectuoso
  • Falta repetida de celo (fertilidad)
  • Varias palpaciones negativas (fecundidad)
  • Pocos gazapos al parto (prolificidad)
  • Escasos gazapos al destete (productividad)
  • Escaso ardor sexual (machos)
Apuntes para la mejora practica en cunicultura
Primer paso para granjas de traspatio o muy pequeñas

Es imprescindible evitar la consanguinidad cuando se desea guardar animales nacidos en la propia granja para convertirlos en futuros reproductores.

Lo primero a controlar es que los machos no sean parientes de las hembras.

Los machos se marcaran con una letra: A, B, C, D, etc. Si la granja tiene más de 10 machos y entre ellos existe parentesco, se puede destinar una misma letra para los parientes. Por ejemplo, tenemos tres machos de la misma procedencia, se marcaran como A1, A2 y A3. Se dispone de otros dos machos hermanos entre si: B1, B2. Y así sucesivamente con el resto de machos.

La letra indica linea. Las hembras que trabajen con machos A y se guarden hijas para futuras reproductoras tendrán la línea A y nunca podrán cubrirse con machos A. Si que lo harán con machos B, C, D, etc. Cuando estas hijas, ya madres, ofrezcan descendencia mantendrán las letras de su padre y abuelo: AB, AC, etc. y nunca se cubrirán con machos que tengan sus mismas letras. Y así, sucesivamente…

Segundo paso para mejorar rendimientos

Desde un punto de vista zootécnico, a diferencia del genético, el cunicultor puede seleccionar futuras hembras de forma muy simple:

  • 1 punto por animal nacido vivo
  • 1 punto por animal destetado
  • 1 punto por Kg. peso vivo vendido

Supongamos 1 hembra que ha parido 9 gazapos, de los que se destetan 7 y se venden 6 con un peso medio de 2 Kg. cada uno. Esta hembra adquirirá un Valor de 28 puntos (9 + 7 + 12).

Con un valor mínimo de 18 puntos, las hembras pueden seguir su reproducción y a partir de los 25 puntos, se las considera animal selecto del cual se pueden guardar crías para futuros reproductores.

Se complica más cuando la selección zootécnica pretende controles individuales indicativos de las características maternales y paternales.

Una serie de parámetros son puntuados:

  • nacidos vivos
  • destetados
  • intervalo entre 2 partos
  • peso al destete
  • velocidad de crecimiento
  • índice de conversión
  • peso a la venta
  • rendimiento canal

Con ello se obtiene un valor selecto (VS) que es igual a la suma de una puntuacion fija (PF) + puntuacion por parto (PP), dividido por el numero de partos (NP).

Para ello, se deben asignar unos valores en cada granja y en función a su momento productivo. En cualquier caso, la PF se inicia con Valor 10, la PP deberá superar siempre los 20 puntos y el VS mínimo se establece en 25 puntos, siendo a partir de los 40 puntos un valor óptimo.

Tercer paso para granjas con más de 150 hembras

Siguiendo los controles para una mejora zootécnica de los conejos, el cunicultor que desea afinar un poco más los resultados debe fijar una puntuación a cada hembra reproductora a partir de cuatro parámetros básicos que estén de acuerdo con la realidad productiva de su granja.

Nacidos vivos: -6 7 8 +9
Puntos: 0 1 2 3
Destetados: -4 5 6 7 +8
Puntos: 0 1 2 3 4

Peso al destete: Debe existir una correlación entre el tamaño de la camada y los pesos al destete a una edad determinada (p.e. 38 días).

+1000g de 900 a 1000g de 800 a 900g de 700 a 800g -700g
Puntos (destetados 5 animales) 3 2 1 0 0
Puntos (destetados 6 animales) 4 3 2 1 0
Puntos (destetados 7 animales) 5 4 3 2 1
Puntos (destetados +8 animales) 6 5 4 3 2

Velocidad de crecimiento

GMD: -28g de 29 a 31g de 32 a 33g de 34 a 36g de 37 a 38g +39g
Puntos: 0 1 2 3 4 5

Con estos cuatro parámetros, ya se pueden fijar criterios de mejora:

  • Puntuación máxima posible: 18 puntos
  • Puntuación selecta: a partir de 12 puntos se pueden guardar hijos.
  • Puntuación mínima: 4 puntos. Todas las hembras con puntuación inferior, deberían ser eliminadas.
Cuarto paso: controles para una selección zootécnica

Se basa en unos controles individuales que consideran los factores zootécnicos indicativos de las características maternales y paternales.

La obtención de estos factores zootécnicos permitirá la comprobación de resultados y la comparación entre animales permitiendo dirigir la reposición según necesidades.

También permitirá distinguir diferentes resultados y especializaciones en las distintas líneas creadas en base a una futura multiplicación.

Los factores zootécnicos a considerar, son:

Parámetros/puntuación -3 -2 -1 1 2 3 4
* ciclo de 42 días
Nacidos vivos (nº) 4 5 6 7 8 9 10
Destetados (nº) 3 4 5 6 7 8 9
Intervalo entre partos* (días) 65 60 55 50 47 44 42
Promedio 3 primeros partos 4 5 6 7 7,3 7,6 8
Peso destete < 4 G (g) 850 875 900 925 950 975 1000
Peso destete 5 G (g) 775 800 825 850 875 900 925
Peso destete 6 G (g) 675 700 725 750 775 800 825
Peso destete 7 G (g) 640 660 680 700 720 740 770
Peso destete > 8 G (g) 575 600 625 650 675 690 710
Velocidad crecimiento (g/día) 25 28 30 32 36 40 45
Índice conversión 4,0 3,8 3,6 3,4 3,2 3,0 2,8
Rendimiento canal (%) 54 56 58 59 60 61 62
Peso a 70 días (g) 1800 1850 1950 2050 2100 2150 2200

En el gráfico anterior hay diferentes factores considerados. De ellos, unos influyen en la elección del macho y otros en la de la hembra.

Los factores influyentes en la elección del macho son:

  • velocidad de crecimiento
  • índice de conversión
  • peso a los 70 días
  • rendimiento en canal

En el caso de las hembras, se consideran los factores:

  • gazapos nacidos vivos
  • destetados
  • intervalo entre dos partos
  • peso de los gazapos al destete en función al número de destetados

Según este criterio, pueden establecerse unos valores mínimos para cada carácter considerado, valorándolos a su vez, según la calidad.

Con todo se hará una suma cuyo resultado será el cómputo total representante del animal analizado.

Para que un animal sea considerado como integrante del grupo Selecto, ha de cubrir unos mínimos:

En las hembras:

Gazapos nacidos vivos 7
Gazapos destetados 6
Intervalo entre partos Máximo 50 días
Promedio gazapos 3 primeros partos 7
Peso al destete 925g (4), 850 (5), 750 (6), 700 (7), 650 (8)

En los machos:

Velocidad de crecimiento 32 g/día
Índice de conversión 3,3
Peso a los 70 días 2.050 g
Rendimiento en canal Mínimo 59%

Con todo ello, la puntuación mínima exigida para las hembras es de 5 puntos y para los machos de 4 para seguir como reproductores.

Cada granja debe adaptar las puntuaciones a su realidad, corrigiéndolas y adaptándolas a la realidad de la granja a partir de que se obtenga la mejora deseada.

Será necesario asignar una puntuación mínima para elegir a los futuros reproductores.

Quinto paso: proceso de selección zootécnica

Se trata en establecer un Valor Selecto a cada animal reproductor determinado por la ecuación:

VS = ( PF + PP ) / NP

Siendo:

  • VS = Valor Selecto
  • PF = Puntuación Fija
  • PP = Puntuación por partos
  • NP = Número de partos

La Puntuación Fija (PF) se establecerá en 10 en una hembra escogida en la granja y será valorada en los animales procedentes de la reposición bajo el criterio:

PF = vs + ic + rz

vs: velocidad de crecimiento expresada en gramos/día:

g/díapuntos
< 250
de 26 a 281
de 29 a 302
de 31 a 323
de 33 a 344
de 35 a 365
de 37 a 386
de 39 a 407
> de 418

ic: indice de conversión:

Índice Puntos
> 4,00
de 3,9 a 3,71
de 3,6 a 3,52
de 3,4 a 3,35
de 3,2 a 3,17
< 3,08

rz: rechazo o falta de libido en primera cubrición:

Rechazos Puntos
> 40
32
24
16
08

Así pues, la PF tendrá un máximo de 24 puntos. No se aceptará una hembra joven o primípara con una puntuación fija inferior a 10 puntos. Toda hembra introducida sin historial, repetimos, tendrá 10 puntos de PF.

La Puntuación Por Parto (PP) deberá superar siempre los 20 puntos y se irá acumulando para la obtención del VS cuyo valor mínimo se establece en 25 puntos, siendo a partir de los 40 puntos un valor óptimo. La PP viene determinada por la formula:

PP = fr + pl + pd + vb + al

fr: la fertilidad viene medida por el intervalo entre partos:

Días Puntos
> 560
de 55 a 534
de 52 a 488
de 48 a 4412
< 4316

pl: el número de gazapos nacidos vivos determina la prolificidad:

Gazapos nacidos Puntos
< 50
64
78
812
> 916

pd: la productividad hembra o nº de gazapos destetados por parto:

Destetados Puntos
< 40
54
68
712
814
> 916

vb: la viabilidad no se puntúa al quedar determinada por la diferencia entre prolificidad y la productividad.

al: la cantidad y calidad de leche determina la aptitud lechera de la hembra y se valora a través del peso de la camada a los 21 días de vida, pero en el presente programa dicho control de establece al propio momento del destete, a costa de cometer un ligero error pero simplificando enormemente el manejo.

La puntuación variará en función al tamaño de la camada:

Peso según nº de gazapos
0 puntos 2 puntos 4 puntos 6 puntos 8 puntos
5 gazapos 750 gramos 800 gramos 840 gramos 870 gramos 900 gramos
6 gazapos 725 gramos 770 gramos 805 gramos 835 gramos 860 gramos
7 gazapos 680 gramos 720 gramos 750 gramos 775 gramos 795 gramos
8 gazapos 640 gramos 675 gramos 700 gramos 720 gramos 735 gramos
9 gazapos 694 gramos 635 gramos 655 gramos 670 gramos 680 gramos

La puntuación por parto (PP) tendrá un valor máximo de 60 puntos. No se aceptará una coneja con puntuación inferior a 20 puntos.

Finalmente, el Valor Selecto (VS) o puntuación global suma de la PF más la PP (acumulada) y dividido por el número de partos (NP) debe resultar siempre superior a 25 para respetar productivamente a las hembras. Sólo cuando esta puntuación supere los 40 puntos, la hembra se considerará selecta o sea, de ella se guardaran futuros reproductores.

La alimentación

Hasta la segunda semana de vida, el conejo se alimenta únicamente de la leche materna, que suele tomar una sola vez al día. A partir de esta edad, el animal comienza a ingerir alimentos sólidos y a beber agua en función de su estado, del confort y de la leche materna.

A las tres semanas de vida, aún lactando, conviene que ingieran alimento complementario. Si bien a la cuarta semana de vida la leche materna suele escasear, es interesante mantener los gazapos con sus madres para garantizar sus viabilidades hasta cumplidas las cinco semanas de vida. No se destetaran gazapos antes de los 35 días de vida.

El conejo prefiere comer durante la noche, aunque en las explotaciones se observa una continuidad en la ingestión de alimento durante todo el día.

La cantidad de alimento ingerido está en función del agua y de la propia composición del nutrimento:

  • Hembra gestante: 150 g/día
  • Hembra lactante: de 310 a 380 g/día (promedio)
  • Gazapo engorde: de 105 a 130 g/día (promedio)

La principal característica del aparato digestivo de los conejos es su gran longitud (más de 4 metros) y la envergadura del ciego. Los alimentos tardan en hacer este recorrido entre 15 y 30 horas, dependiendo del horario de la comida y del tipo de alimento.

Es muy necesaria la presencia de fibra en el alimento para el buen funcionamiento del tubo digestivo, aunque la utilización digestiva de la celulosa sea baja.

Se observan dos tipos de excrementos. Unas cagarrutas secas y duras (excretadas preferentemente por la noche) y otras blandas y húmedas, denominadas cecotrofos, que se producen preferentemente durante el día, en función al racionamiento, al régimen de iluminación y al estado fisiológico.

Hay que citar el fenómeno de la cecotrofia, que consiste en la ingestión directa desde la salida por el ano de unos determinados excrementos, los cecotrofos, que vuelven a sufrir todo el proceso digestivo, con lo cual se aprovechan mejor ciertos nutrientes y vitaminas.

El alimento ingerido, al pasar por el tracto digestivo, recibe el ataque de numerosas sustancias segregadas por el organismo del conejo, así como el ataque de los microorganismos.

Los elementos nutritivos pasan a la sangre y son utilizados por el animal para su funcionamiento, crecimiento y producción.

La alimentación de los conejos suele realizarse a base de piensos compuestos granulados, dadas las ventajas de este tipo alimento frente a los demás. Sin embargo, si se emplean forrajes verdes o secos (henos) se corre el riesgo de fermentaciones, heterogeneidad y parasitismo.

Si lo que complementa o compone la ración son cereales en grano, los animales pueden realizar una selección, desequilibrando la dieta. Si se administra harina en seco, se dificulta la apetencia, con el riesgo de que el polvo motive una problemática respiratoria y si se administra en húmedo, se pueden originar fermentaciones que se traducirán en trastornos de tipo digestivo.

El pienso granulado debe tener un diámetro que oscile entre los 2,5 y 4,5 mm., con una longitud de 6 a 12mm. Ha de ser lo suficientemente duro para evitar el polvo, pero no exageradamente duro, puesto que puede ser rechazado por los animales. Se aceptará hasta un 3% de polvo en los piensos.

Si se adquiere en sacos, se procurará evitar humedades, contacto con el suelo y paredes y se mezclarán la última toma de una partida con las primeras de la siguiente. Si se almacena en silos, éstos deben limpiarse y desinfectarse una vez al año como mínimo. Es preferible consumir el pienso máximo a los dos meses de su fabricación, aunque si está bien conservado, puede mantener su calidad hasta los cinco meses.

Normalmente se utilizan dos tipos de pienso. Unos para los reproductores y otro para el engorde. Sin embargo, aunque no se puedan satisfacer al máximo las necesidades de los animales, es muy práctico suministrar un solo tipo de pienso en algunas granjas para facilitar su distribución, adquisición y almacenaje. Existen, no obstante, programas de alimento sujetos a varios tipos de balanceado según el estadio productivo de los animales.

Finalmente, podemos añadir que en un granulado suele haber de 6 a 12 ingredientes: alfalfa, cereales, turtós, subproductos, minerales, vitaminas, aminoácidos y aditivos para la granulación, el crecimiento y la sanidad.

Con todo, sin embargo, y debido a la heterogeneidad de los animales en una misma granja, a los ritmos productivos, a la estacionalidad, al estado sanitario, etc., es necesario que el cunicultor sepa complementar el nutrimento con la administración periódica de diferentes productos (otros nutrimentos), de acuerdo con la empresa proveedora y el criterio técnico establecido.

Proceso de la digestión

El conejo tiene necesidad de consumir alimento para crecer, producir, hacer funcionar sus órganos (corazón, riñones, hígado…) y mantener la temperatura de su organismo.

Las materias primas que el cunicultor le suministra no pueden ser asimiladas por ellas mismas y el conejo las debe transformar, a través de la digestión, para reducirlas en elementos más simples que entonces si podrá utilizar.

Es por ello que todos los elementos que constituyen las materias primas no serán utilizados por los animales y se rechazará una parte de ellas que no habrán sabido o podido utilizar en forma de heces o cagarrutas. Entre estas sustancias se encuentra parte de la fibra.

A esta fase en la que tiene lugar una destrucción de las estructuras de las materias primas en elementos más simples y deshecho de los elementos no utilizables, se conoce como digestión.

El proceso de la digestión se puede resumir como un ataque a los alimentos por parte de los jugos digestivos que contienen enzimas, sustancias muy activas, a nivel del estómago y del intestino, después de una masticación.

Alimento → Masticación

Elementos Simples ← Alimento Masticado ← Jugos Digestivos

  • Glucosa
  • Alcoholes
  • Ácidos Grasos → Sangre
  • Aminoácidos
  • Minerales

Para que se produzca esta transformación debe haber la intervención de:

  • Medios físicos (humidificación + maceración + masticación + movimientos de mezcla)
  • Medios químicos (ácido clorhídrico + ácidos y sales biliares + bicarbonatos y sales)
  • Mecanismos biológicos (enzimas + bacterias + protozoos)

Al final de esta destrucción y transformación de los alimentos en elementos simples, estos últimos pasan a la sangre a nivel del intestino y circularán a través del organismo. De esta manera serán utilizados por las célula para satisfacer su necesidad. Estos elementos simples o nutrientes que se encuentran en la sangre al final de la digestión, son:

  • Los azúcares simples, en particular la glucosa
  • Los alcoholes y ácidos grasos
  • Los aminoácidos
  • Los minerales

El aparato digestivo no es más que un tubo por el cual pasan los alimentos. Una parte del alimento ingerido será absorbido y utilizado por los tejidos. Otra parte será excretado por el ano. Es importante recordar y no confundir las tres funciones del tubo digestivo:

  • Ingestión del alimento por la boca
  • Absorción de los nutrientes por el intestino
  • Excreción de las heces por el ano

Las partículas de alimento consumidas por el conejo llegan rápidamente al estómago. Allí encuentran un medio ácido y permanecen algunas horas (de 3 a 6 horas), pero apenas sufren transformaciones químicas.

El contenido estomacal va pasando lentamente al intestino delgado mediante constantes contracciones y por la acción de la propia masa de alimento que presiona. El píloro, a la salida del estómago, deja fluir pero no deja retroceder por lo cual, el conejo, no presenta vómitos.

En el intestino delgado se diluye el contenido mediante la secreción de bilis, con las primeras secreciones intestinales y por último con el jugo pancreático. Bajo la acción de los enzimas contenidos en estas dos últimas secreciones, se liberan los elementos fácilmente degradables, franquean la pared intestinal y son repartidos a través de la sangre a las células del organismo.

Las partículas no degradadas, después de una permanencia total de alrededor de 90 minutos en el intestino delgado penetran en el ciego. Allí van a permanecer obligatoriamente durante un cierto tiempo (de 2 a 12 horas). Durante este período, sufrirán un ataque enzimático por parte de las bacterias que viven en el ciego. Aquellos elementos degradables por esta nueva forma de ataque (ácidos grasos volátiles) se liberan y franquean a su vez, la pared del tubo digestivo para pasar después a la sangre.

El contenido cecal es asimismo evacuado hacia el colon está constituido, aproximadamente, por un 50% de partículas pequeñas y grandes que no han sido degradadas anteriormente y por otro 50% con los cuerpos bacterianos que se han desarrollado en el ciego a expensas de los elementos procedentes del intestino delgado.

Hasta este momento, el funcionamiento del tubo digestivo del conejo no difiere realmente del de otros monogástricos (por ejemplo el cerdo). Contrariamente a éstos, su originalidad se situa en el funcionamiento dual del colon proximal.

En efecto, si el contenido cecal penetra en el colon al principio de la mañana, apenas experimenta transformaciones bioquímicas. La pared del colon segrega un moco que rodea progresivamente las bolas formadas con el contenido mediante las contracciones de la pared. Estas bolitas aparecen reunidas en racimos alargados en número de 5 a 12. Se les llama heces blandas o cecotrofos.

Si, por el contrario, el contenido cecal se introduce en el colon en otro memento del día, su suerte es diferente. Se observan entonces en el colon sucesiones de contracciones de sentido alterno, unas tendentes a evacuar normalmente el contenido y otras en sentido contrario para devolverlo al ciego.

En función de las diferentes potencias y velocidades de desplazamiento de estas contracciones, el contenido es, de alguna manera, estrujado como una esponja que se comprime. La fracción líquida, que contiene los productos solubles y las partículas pequeñas (-0,1mm) es, en gran parte, devuelta al ciego, mientras que la fracción sólida que contiene principalmente las partículas mayores (+0,5mm) forma las heces duras que serán evacuadas a través del ano. Así pues, el colon fabrica dos tipos de excrementos: heces duras o cagarrutas y heces blandas o cecotrofos.

Tal y como se ha indicado, las heces duras se excretan sin recuperación por parte del animal, en cambio las heces blandas son recuperadas por el conejo a su salida por el ano. En el momento de la emisión, el conejo se gira sobre si mismo y sitúa su boca en contacto con el ano, aspira los cecotrofos y después los ingiere sin masticar. Al final de la mañana, aparecen en gran número en el estómago donde se mezclan con el alimento y pueden representar las tres cuartas partes de su contenido. En este reservorio se desarrolla una nueva fermentación que produce ácido láctico.

A partir de este momento, el contenido de los cecotrofos sigue una digestión idéntica al resto de los alimentos normales. Los cecotrofos representan un aporte notable de proteínas y de vitaminas hidrosolubles. De esta manera, la práctica de la cecotrofia presenta un interés nutricional nada desdeñable, aunque cabe destacar que no se interfiere con el aporte nutritivo y la composición del balanceado.

El conejo inicia la cecotrofia a partir de las tres semanas de su vida. Un estrés puede alterar la cecotrofia y condicionar el buen funcionamiento del tubo digestivo.

Es necesario tener en cuenta que todo lo que consume o ingiere el conejo no es absorbido por el organismo. Para medir el porcentaje de absorción se habla del coeficiente de digestibilidad (CDD) o coeficiente de utilización digestiva (CUD), el cual es variable. Las causas de esta variación son múltiples, pero la más importante está relacionada con el nivel de fibra de la ración. A mayor porcentaje de fibra, menor es la digestibilidad del alimento.

Conclusiones sobre la digestión

El tubo digestivo del conejo posee al inicio y al final del intestino delgado dos importantes reservorios: el estómago y el ciego. Ambos reservorios son los principales responsables de la mayoría de problemáticas digestivas. Disbiosis en el estómago y proliferación de Coliformes en el ciego.

El desarrollo ponderal de las vísceras digestivas tiene lugar hasta las 9 semanas de vida.

El funcionamiento del tubo digestivo está dominado por un fenómeno llamado cecotrofia (algunos autores lo llaman coprofagía). Se puede resumir por la producción de 2 tipos de excremento: las cagarrutas (heces duras) que son liberadas debajo de las jaulas y los cecotrofos (heces blandas) que son reingeridas por el conejo.

Es una porción del colon la responsable de la diferenciación de los dos tipos de excrementos.

La utilización digestiva de los alimentos varía debido a numerosos criterios relacionados con el animal y con los ingredientes.

La utilización digestiva de la fibra es baja.

El coeficiente de digestibilidad es variable y se debería considerar como indicativo de la calidad y aprovechamiento de un alimento.

Programa de alimentación

Los nutrimentos para conejos se presentan en forma de gránulos, de diámetro y largura particularmente apreciados por los conejos.

Los piensos compuestos, completos y equilibrados deberían contener una tasa de fibra cruda o bruta suficiente (del 13 al 16%). En condiciones normales, no será necesario añadir heno a la ración pero si adolecen de ella, complementar el pienso con paja de cereal es un buen criterio. Aunque hoy se formula la ración a base de Fibra Ácido Detergente (FAD) y Fibra Neutro Detergente (FND), el cunicultor debe atender al nivel de Fibra Bruta o Cruda (FB).

La proteína bruta o cruda también es importante. Su nivel debería oscilar entre un 15% y 18% en la mayoría de piensos. Complementar un pienso bajo en proteína con heno de alfalfa o grano de cereal es correcto sin descuidar el nivel de fibra ya que un desajuste provocaría disbiosis.

Al igual que en la fibra, la proteína se formula teniendo en cuenta su digestibilidad (PD) pero el cunicultor no puede apreciar este parámetro.
Un tercer elemento importante en la dieta es la energía que en los alimentos para conejos se mide como digestible o como neta. Otro parámetro que escapa al control del cunicultor.

Los conejos podrán ser alimentados a voluntad o racionados, en función del grado de intensificación de la producción, del sistema de manejo, del peso de los animales y de su estado de salud.

Las hembras en reposo se racionarán siempre, al igual que los machos reproductores.

Es importante recordar que en ningún caso los reproductores deben engrasarse ya que ello daría lugar a posibles esterilidades, alteraciones reproductivas y baja productividad.

Los conejos de engorde siempre se alimentan a voluntad. En algunos manejos se ha implementado un racionamiento en los engordes.
El conejo es un animal especialmente delicado. Por ello se debe cuidar que el alimento en los comederos se suministre con regularidad y que éstos estén limpios. Agua siempre a voluntad, limpia y fresca.

Veamos unos programas de alimentación en función al tipo de explotación:

Traspatio o rural

Objetivos:

  • Número de camadas al año = de 4 a 6
  • Número de conejos por coneja y año = de 30 a 36

Producto básico : Pienso con 14% FB y 16% PB + complemento fibroso.

Consejos:

  • Instalar los conejos en jaulas metálicas, bajo cubierta para protegerlos del sol y la lluvia. La cubierta debe estar, como mínimo, a 2 metros más alta que la jaula.
  • Tener siempre agua a disposición de los animales (mejor con bebedero automático) y una rama de madera de árbol para roer.
  • Para la cría, disponer de nidales que se puedan sacar y poner con facilidad.
  • A los reproductores, se les puede suministrar forrajes verdes y/o secos como complemento de la ración.
  • Al engorde sólo forrajes secos. Nunca verdes o frescos.
  • Suministrar el nutrimento de 5 a 8 de la tarde (o por lo menos a la misma hora del día) y a diario.

Raciones:

  • Hembras con gazapos pequeños (todavía no salen del nidal): Suministrar 4 puñados de pienso (200 gramos) por coneja y día. Además de darles hierbas o henos a discreción.
  • Hembras con gazapos grandes (ya salen del nidal): Suministrar de 300 a 400 gramos de pienso al día, además de henos o hierbas a voluntad.
  • Hembras sin gazapos, Machos y Recría: Suministrar 2 puñados de pienso (100 gramos) al día, además de hierbas o henos a voluntad y alguna tortilla seca o cereal en grano.
  • Gazapos de engorde: Pienso siempre a voluntad (añadir únicamente un puñado de forrajes secos y nunca verdes o hierbas frescas).
Complemento o familiar

Objetivos:

  • Número de camadas al año = de 6 a 8
  • Número de conejos por coneja y año = de 35 a 42

Producto básico: Pienso con 16% FB y 16% PB

Consejos:

Además de los consejos citados anteriormente, limitar el aporte de henos y restringir los forrajes verdes.

Raciones:

  • Hembras gestantes, machos y reposición: 150 gramos al día.
  • Hembras lactantes: A voluntad.
  • Gazapos de engorde: A voluntad.
Industrial

Objetivos:

  • Número de camadas al año = de 6 a 8
  • Número de conejos por coneja y año = más de 40

Producto básico:

  • Pienso maternidad: con 14% FB y 18% PB
  • Pienso engorde: con 15% FB y 17% PB

Consejos:

  • No suministrar otro alimento que no sea el pienso o balanceado y agua.
  • Conviene complementar la ración en épocas determinadas del año (verano) o en hembras muy productivas.

Raciones:

Todos los animales comen a voluntad puesto que en las granjas industriales no se permiten fallos productivos en las hembras. Los machos y la reposición, si deben racionarse a 150 gramos diarios.

En los países donde el engorde supera los 2.100 gramos, se puede establecer un tercer alimento para esta edad hasta los 2.600 gramos.

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