15 noviembre 2006
Los estudios técnico-económicos en cunicultura
Iniciar una granja de conejos supone una inversión para la cual se precisan una determinada cantidad de euros. Además del dinero inicial, necesario para la implantación de la explotación, el cunicultor debe considerar una cantidad de dinero para hacer frente a los primeros seis meses de explotación.
La implantación supone invertir en un espacio cubierto, más o menos protegido, en función a la opción de ambiente elegida. En el equipamiento de este espacio a base de jaulas, accesorios y aparatos de ventilación si la opción ambiental es controlada. En un sistema de recogida de las deyecciones, un estercolero y los animales reproductores que serán los responsables de la producción.
Se supone que la inversión prevista deberá aportar al cunicultor unos beneficios. Para estimar si lo proyectado cumple con las expectativas de rentabilidad, es importante solicitar a un técnico un estudio de viabilidad técnico-económico ya que a través de él conoceremos los distintos márgenes y podremos reconsiderar nuestro proyecto para ajustarlo hacia una máxima disponibilidad.
El dinero necesario para la inversión puede ser solicitado a través de subvenciones (cada vez más escasas), préstamos a bajo interés o hipotecas. Es importante saber que con el dinero de la inversión no podemos mantener la granja durante el primer semestre de actividad puesto que los animales deben comer, realizar tratamientos preventivos y pagar la mano de obra como gastos más notorios.
El estudio técnico-económico nos define la necesidad de dinero precisa o capital circulante para hacer frente a los gastos iniciales hasta disponer de una producción estable en la explotación.
Saber conjugar el tipo de ambiente con el diseño de las jaulas y equipo es fundamental para optar a un sistema de recogida de las deyecciones, así como para definir un sistema de manejo que conllevará a un método de trabajo. En función al manejo elegido será útil o no una alimentación mecanizada y la fecundación asistida.
Cada unidad de explotación debería convertirse en una banda única. La envergadura de la explotación y la disponibilidad de mano de obra serán los condicionantes para establecer más o menos unidades, su automatización o mecanización y el empleo de técnicas en la reproducción y la gestión.
Si deseamos una granja de futuro, económica y rentable, es imprescindible estudiar el proyecto antes de ejecutarlo.
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