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3 abril 2008

Inseminación artificial en conejos

En la práctica reproductiva, el cunicultor todavía no ha podido, en general, hacer frente a los factores ambientales puesto que los efectos estacionales, las carencias nutricionales, la alimentación monótona y el estado sanitario, influyen muy directamente en la producción de óvulos maduros y en la aceptación del macho. Sus efectos más palpables: la falta de receptividad de la hembra al macho, los fallos en la fertilidad relacionados a menudo con los machos, la precaria fecundidad, etc.

Motivados por todas estas causas, se han buscado nuevos caminos que conllevaran a su superación, siempre en aras de conseguir, en los animales explotados, su productividad potencial.

Al hablar de la Inseminación Artificial (I.A.) o Reproducción Asistida (R.A.) en conejos las primeras preguntas que surgen son: ¿Cuáles son las ventajas de la I.A. frente a la Monta Natural (M.N.)? y ¿Qué inconvenientes tiene esta técnica reproductiva?

Las ventajas se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Se necesitan menos machos en la I.A. que en la M.N., la relación comparativa es de 1 macho cada 10 a 12 hembras en Monta Natural frente a 1 macho cada 30 a 50 hembras en la Inseminación.
  • Al reducir el numero de machos, se dispone de más espacio en la granja para ubicar más jaulas de producción.
  • Se puede albergar a los machos en una estancia separada del resto de animales lo que permite un mejor control lumínico y climático amén de un suministro especializado de alimentación y control sanitario.
  • Un control del semen que se inoculará a las hembras.
  • Mejor control sanitario en la granja debido a que la jaula del macho ya no es receptora de hembras las cuales pueden contagiar enfermedades al macho y a otras hembras que lo visiten (mamitis, mal de patas, sarnas, etc.)
  • Optima planificación de los trabajos: bandas, ciclización, etc.
  • Mejorar rendimientos al poder mezclar distintos eyaculados (pool).
  • Evaluación rápida de la aptitud de cada macho y poder realizar una mejora zootécnica con más éxito.
  • Disponer de un conjunto de hembras cubiertas por el mismo macho a la vez y poder observar su potencial genético.
  • No eliminar hembras improductivas por culpa de infertilidad del macho.
  • Posibilidad de conservación y transporte del semen durante cortos periodos de tiempo en función al diluyente (de 1 a 4 días).

Los inconvenientes se resumen en los siguientes puntos:

  • Inversión inicial de un espacio destinado ex profeso a la captación del semen (alojamiento de machos) y pequeño laboratorio para el manejo del semen (control, dilución, preparación de dosis, etc.) salvo que se adquieran las dosis a un centro especializado.
  • Inversión inicial en material y equipo para realizar la técnica. salvo que se adquieran las dosis a un centro especializado.
  • Personal especializado para realizar la I.A.
  • Rigurosa higiene en todas las operaciones.
  • Utilización de productos hormonales para garantizar el celo (receptividad) y la ovulación de las hembras.
  • Necesidad de evaluar semanalmente la aptitud de cada macho.
  • Mayor costo de la cubrición que se diluye en función al numero de hembras de la granja, la planificación y la calidad genética del semen.

Manejo y limpieza del material

Antes de iniciar la extracción del semen y durante el proceso de la I.A., se han de tener en cuenta una serie de precauciones en el manejo de los útiles y del propio eyaculado para garantizar la higiene y evitar posibles alteraciones del semen. Podemos resumir los siguientes puntos a considerar:

  • Dos horas antes de iniciar el proceso de captación de semen y posterior estudio del mismo, se conectará el aparato GERMICIDA que contenga los utensilios que se usaran en las diferentes operaciones (portas y cubreobjetos, cánulas, tubos de recogida, vaginas artificiales, etc.) o se asegurará una correcta desinfección por otros medios.
  • Conectar el termo baño maria con tiempo suficiente asegurando una temperatura constante del agua (32ºC a 37ºC)
  • Enjuagar con diluyente o suero fisiológico los materiales reutilizables para evitar restos de agua y sales en los mismos ya que podrían alterar la calidad del semen.
  • Llenar la vagina artifial con agua caliente (50ºC) para ser presentada al macho a una temperatura no inferior a los 45ºC.
  • Colocar el tubo receptor del semen atemperado en la vagina artificial y realizar la extracción del semen en la jaula del macho. En machos NO entrenados se les presenta una hembra y cuando saltan encima la hembra el operario se adelanta introduciendo el pene en la vagina artificial. En machos entrenados, estos saltan sobre el antebrazo del operario sin problema.
  • Retirar la tapioca (sustancia gelatinosa formada a partir de las secreciones prostática y vesicular) si esta aparece en el eyaculado antes de proceder a su estudio y conservación.
  • Anotar el volumen de eyaculado, numero de macho y orden de salto antes de transferirlo al tubo de ensayo dispuesto en el baño maria.
  • Evitar que el semen sufra saltos térmicos.
  • Una vez recogido el semen del primer salto a los machos, se puede proceder a captar un segundo salto a todos ellos.
  • Todo el semen captado está en el baño maria en distintos tubos de ensayo y ya se puede proceder a su valoración.

Captación del semen

Aunque para la recogida del semen se han utilizado diversos ingenios (maniquí de coneja, piel de conejo atada en el antebrazo, etc.) en la práctica aconsejamos utilizar conejas de rechazo o jóvenes desarrollando la operación de la forma siguiente:

Se introduce la coneja en la jaula del macho asiéndola por las orejas y el dorso simultáneamente. Cuando el macho salta, se coloca la vagina artificial con la mano libre entre la grupa de la coneja y el vientre del conejo. A continuación, el macho busca activamente la vulva de la coneja y encuentra, en su lugar, la vagina artificial. Eyacula instantáneamente. Aprovechando la reyección del macho después de la eyaculación, se saca la coneja de la jaula. Para realizar esta operación cabe reseñar que no se precisa ningún entrenamiento de los machos, tanto en animales jóvenes como en aquellos ya habituados en la monta natural.

Valoración del semen

Se deben realizar dos tipos de valoraciones:

  • Macroscópica o a simple vista
  • Microscópica o con microscopio
Valoración macroscópica

Con esta valoración se determina el volumen y el color. El color es un buen indicador de la calidad cualitativa y cuantitativa del eyaculado. Un color amarillento indica la presencia de orina, un color gris los restos de calcio eliminados por la orina, un color rosado indica la presencia de sangre… en todos estos casos, el semen se elimina.

El color blanco es indicativo de un eyaculado apto para la I.A. y se deberan determinar tres tonalidades:

  • Blanco nacarado o marfil
  • Blanco leche entera
  • Blanco leche descremada

A mayor intensidad de color, mejor calidad del eyaculado en cuanto a la concentración de espermatozoides.

Valoración microscópica

Se lleva a cabo con la ayuda de un microscopio. Se capta una gota de semen y se deposita sobre un portaobjetos (atemperado), se coloca sobre la gota un cubreobjetos y se coloca al microscopio (X=100 y X= 400). Observaremos tres parámetros:

  • Concentración de espermatozoides
  • Motilidad de los espermatozoides
  • Cuerpos extraños o impurezas

La concentración es la cantidad de de espermatozoides que se observan en un campo visual. A mayor número, mejor calidad. Esta observación es orientativa ya que para determinar la concentración (numero de espermatozoides por mililitro de eyaculado se precisa una cámara (p.e. Neubauer) previa dilución con una tinción (Eosina amarillenta). Esta práctica es obligada en un Centro que venda semen pero no tanto en una granja que capte el semen a sus machos.

En la motilidad diferenciamos la motilidad masal (del conjunto de espermatozoides) y la motilidad individual. Si los espermatozoides se desplazan y cruzan libremente el campo visual apreciaremos que el semen es de buena calidad. Por el contrario, si se mueven con poca vitalidad, están agrupados y sólo mueven la cola, giran sobre si mismos sin desplazarse o están quietos, entenderemos que el semen es de mala calidad.

Movimiento Calidad
> 95% Muy buena
80% – 95% Buena
65% – 80% Media
50% – 65% Baja
< 50% Muy baja

Las impurezas y cuerpos extraños están formados por cristales de orina, restos de tapioca, etc., si su presencia es elevada dificultan el libre movimiento de los espermatozoides y es posible que la calidad del semen decrezca, pero al diluir el semen las impurezas se dispersan y no suelen deteriorar su calidad.

Teniendo en cuenta todas las características estudiadas, se establece la dilución adecuada para el semen. En el siguiente cuadro se ofrece una orientación práctica de las diluciones.

Volumen captado → X ml.

Color Puntos
Blanco nacarado o marfil 3
Blanco leche entera 2
Blanco leche descremada 1
Otro color 0
Motilidad Puntos
>95% Muy buena 4
80% – 95% Buena 3
65% – 80% Media 2
50% – 65% Baja 1
< 50% Muy Baja 0
Impurezas Puntos
Pocas 3
Bastantes 2
Muchas 1

Para determinar la cantidad de diluyente o dilutor a mezclar con el semen se suman los tres parámetros.

Por ejemplo, 3 + 3 + 2 = 8, y se multiplica por el volumen de semen obtenido. Por ejemplo, 0’9 ml x 8 = 7’2 ml. Esta es la cantidad de diluyente que añadiremos a los 0’9 ml de semen, obteniendo un total de 0’9 + 7’2 = 8’1 ml de semen diluido. Se utilizarán 0’5 ml de semen diluido para cada inseminación. De esta manera, con los 8 ml de semen diluido se pueden inseminar 16 conejas.

Inseminación de la coneja

Antes de inseminar a las conejas conviene que estas sean receptivas y para ello disponemos de varias técnicas. Las más usadas son el bioestímulo (no lactar 48 horas antes de inseminar. Practica posible en ciclos de 42 días) y la hormonación a base de 20 a 25 UI de PMSG, inyección intramuscular aplicada 48 horas antes de la I.A.

Se captan 0’5 ml de semen diluido en la cánula atemperada o se dispone de cánulas de un solo uso ya cargadas (dilutor coloidal) o se dispone de pajuelas de un solo uso que se introducen en cánulas metálicas.

La inseminación se basa en depositar el semen en la extremidad de la vagina de la coneja, junto al cuello uterino. Para ello se puede situar la coneja en posición natural y se inmoviliza sujetando su cabeza y extremidades anteriores con el antebrazo. Con ambas manos, se sujetan las articulaciones coxo-femorales de forma que el tercio posterior de la coneja quede completamente estirado. También se puede conseguir esta posición introduciendo la coneja por la cabeza en un tubo cilíndrico hasta su tercio posterior. Otra posición es la de sujetar la coneja con una mano y tenderla en posición ventral sobre el antebrazo de la otra mano, presentándola así al inseminador.

Para los operadores profesionales, simplemente levantando la cola de la coneja desde el interior de su jaula, ya se puede realizar la práctica.

En la coneja, la ovulación se produce por la excitación que motiva el coito. Al inseminar no se excita a la coneja, por lo tanto NO ovulará. Ante esta coyuntura, la estimulación hormonal es, actualmente, el mejor medio para provocar la ovulación de la coneja. Se aconseja utilizar factores hipotalámicos GnRH aplicados en dosis de unos 20 microgramos inyectados por vía intramuscular inmediatamente después de la inseminación.

Observaciones finales

Básicamente influyen en un buen resultado, el tipo de diluyente, la técnica de conservación y la tasa de dilución. Pero también son básicos pequeños detalles que pueden parecer intrascendentes, entre los que citaremos:

  • Material limpio y esterilizado. No debe contener el más mínimo rastro de detergente ni agua.
  • Introducción correcta de la cánula. Atención en no introducirla en la vejiga y en no dañar la vagina.
  • Evitar choques térmicos. Todos los instrumentos en contacto con el semen han de estar a temperatura adecuada.
  • Asegurar la perfecta calidad del lote de hormonas a utilizar.
  • No fumar durante el proceso de la I.A.

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