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12 noviembre 2020

EL PAQUETE CUNICOLA FAMILIAR MODERNO (Cuento para adultos)

LA FAMILIA.

Me llamo Rosita y les voy a contar como he organizado mi traspatio para disponer de comida y unos pesos para gastos.

Les presento a mi familia. Mi suegro, Don Fristo de 68 años, está recién jubilado y tiene problemas de arteriosclerosis y gota (uremia). Su esposa, Doña Miriam de 60 años, con problemas de colesterol es muy hacendosa y limpia.

Con mi marido Ynuel, de 38 años, que es un poco holgazán pero una buena persona tenemos tres hijos: Gilda, con 12 años, es la mayor. La sigue Fátima que tiene 10 años y Héctor con 6 añitos es el único hijo varón.

Don Fristo tiene una pensión muy baja y Doña Miriam, ninguna. El es madrugador,

levanta y compra las tortillas para los desayunos. Después acompaña al niño a la escuela. Pasea. Se reúne con sus amigos en el parque hasta que recoge al niño al mediodía. Por la tarde, juega su partida de dominó en el café de la plaza y, así, va consumiendo los días gastándose la mitad de su paga en el café y en tabaco, porque de fumar, fuma a pesar de tenerlo prohibido por los médicos.

Doña Miriam le gusta la cama. Se levanta tarde en cuanto la casa quedó vacía. Hace las camas, lava, cose, friega, cocina…todo a su aire.

Mi marido Ynuel realiza trabajos eventuales ya que no tiene un oficio profesional. Cuando tiene trabajo trae algo de dinero a casa pero cuando no trabaja está sin un peso y se pasa el día tomando, fumando y viendo la televisión.

Gilda, la hija mayor, es muy cerebral, ordenada y responsable. Fátima parece un lazo escurridizo. Es alegre y extrovertida. El niño, un mimado por sus abuelos y hermanas. Un personaje inquieto, atrevido y revoltón.

Quien carga con esta familia soy yo, Rosita, para servirles. Hago un poco de todo. Principalmente realizo trabajos domésticos por horas en varias casas y limpio algunas oficinas durante la semana. Estos trabajos me proporcionan algunos pesos pero me ocupan mucho tiempo y llego muy cansada cada día. He pensado CRIAR CONEJOS en traspatio para poder estar más tiempo en casa, disponer de CARNE DE CALIDAD para los míos y GANAR ALGUNOS PESOS con la venta de los gazapos excedentes.

LA GRANJA.

Necesito 4 conejos a la semana. Con los 4 conejos podremos asegurar una comida con 2 conejos (somos 7 en casa) y podré vender 2 conejos a la semana. Ello me aportará unos ingresos semanales y buena proteína a mi familia a base de carne blanca, con poca grasa y bajo contenido en colesterol siendo ideal para mis suegros. Es una carne jugosa, sin “nervios” ni grasas, que encanta a los niños aportándoles los aminoácidos necesarios para un óptimo crecimiento.

Para obtener los 4 conejos semanales debo instalar 6 conejas y un macho.

4 conejos x 52 semanas = 208 conejos al año

208 conejos/ año: 35 conejos por coneja y año = 6 conejas

La municipalidad ofrece unos paquetes con 3 hembras y 1 macho. Yo compraré tres hembras más para asegurar la producción.

Necesito 7 departamentos (6 conejas + 1 macho) para los reproductores y 5 departamentos para el engorda. Un total de 6 jaulas dobles (2 departamentos cada una) de un solo piso para facilitar los trabajos y la limpieza. Este material lo instalaré en la pared del patio y me ocupará 6 metros de largo por 1 metro de ancho. Encima de las jaulas, a 2’5 metros de altura, situaré un techado apoyado en la pared para proteger a los animales de la lluvia y del sol directo. Este techado tendrá 1’5 metros y se apoyará en tres palos de madera separados 3’5 metros cada uno.

Debajo de las jaulas procuraré que la tierra esté bien drenada y suelta para que se acumulen las deyecciones (cagarrutas y orina de los conejos). Cada semana echaré un puñado de cal apagada para mantener seco el estercolero y cada dos semanas echaré un poco de larvicida en polvo para evitar moscos. De esta manera, cada mes podré ensacar una cantidad de estiércol que estará seco y que venderé a los vecinos para sus macetas y huertos familiares.

EL ALIMENTO.

Necesitaré alimento balanceado que adquiriré en costales de 40 Kg. teniendo en cuenta que, semanalmente, precisaré de un costal cuando la granja esté al completo. Suministraré el balanceado a voluntad a las hembras con gazapos y al engorda. A las hembras sin gazapos y al macho les daré solo una ración diaria de 150 gramos para que no engorden demasiado. Siempre tendrán agua limpia a voluntad para la bebida.

Procuraré no suministrar hierbas o forrajes verdes, puesto que pueden provocar alteraciones digestivas y no van a mejorar los rendimientos.

LA PRODUCCIÓN.

Cuando las hembras tengan 4 meses de edad, las llevaré a la jaula del macho para que éste las monte y las cubra. La primera semana llevaré 3 hembras (una tras otra). Pasadas tres semanas, las otras tres. De esta manera, solo presentaré conejas al macho cada 3 semanas.

A las dos semanas de la cubrición, palparé la zona abdominal de las conejas cubiertas para diagnosticar la gestación. Si alguna no quedó, se volverá a cubrir con el lote siguiente.

A los 31 días después de la cubrición, las hembras parirán en los nidales que habré dispuesto en las jaulas 3 días antes. Para asegurar un buen parto, les llenaré el nidal con paja mezclada con viruta que iré reponiendo cada día hasta que paran. Una vez paridas, les contaré los gazapos vivos, retiraré los muertos si los hubiere y me aseguraré que la paja + viruta esté bien seca y limpia. De estar mojada o sucia, la retiraré para introducir nuevo material en los nidos. Procuraré que todas las conejas tengan igual número de gazapos. Para ello separaré los excedentes de las más prolíficas y los añadiré a las que tengan menos. Siempre que traslade gazapos de un nidal a otro, debo procurar que los animales estén bien calientes, de lo contrario la hembra los rechazaría.

A partir del día del parto, una vez contabilizados, añadidos o trasladados los gazapos, y asegurada la cama, cerraré el acceso al mismo a las conejas. Abriré cada mañana unos 10 minutos los nidales para que las hembras amamanten a sus crías y, luego, volveré a cerrarles el acceso hasta el día siguiente. Así, cada día, hasta el día 9 después del parto.

El día 10 post-parto NO ABRIRÉ EL NIDAL y el día 11 abriré definitivamente el nidal para no cerrarlo más. Será este día 11 cuando, una vez la coneja haya amamantado a sus gazapos que la llevaré al macho rápidamente para que sea cubierta de nuevo.

A las tres semanas después del parto, retiraré los nidales de las jaulas de cría y dejaré a

los gazapos con su madre. Aunque parezca que tienen frío porque se amontonan en un rincón, no hay ningún problema. Al retirar el nidal forzamos la rusticidad y vigor de los pequeños a la vez que eliminamos un foco de posibles infecciones.

Cuando las conejas con cría y cubiertas de nuevo precisen del nidal para un nuevo parto (3 días antes de parir) les retiraré a sus crías que colocaré en los departamentos de engorda. A medida que los gazapos de engorda vayan llegando a los 2 Kg. de peso vivo, los iré seleccionando para sacrificar y guisar o vender.

Para evitar enfermedades, una vez al mes lavaré bien las jaulas y luego las desinfectaré con un producto fenólico o yodoforo diluido en agua para eliminar microbios. Podría usar la lejía, pero suele ser corrosiva para el alambre de las jaulas y yo quiero que me duren muchos años y no se oxiden.

También lavaré y desinfectaré los nidales, cuando los retire de las jaulas, para poder ser utilizados de nuevo con total garantía sanitaria.

LA SANIDAD.

Los conejos son animales muy sensibles a los cambios y muy asustadizos. Tienen un aparato digestivo complejo y delicado. Es por ello que debemos procurar mantener una cierta rutina y tranquilidad en el conejar así como evitar que proliferen ciertos agentes patógenos en el aparato digestivo de los reproductores. Si tenemos a unas hembras sanas, los gazapos estarán también sanos. Para ello, Rosita comprará a la farmacia un producto “coccidiósico” que suministrará a los reproductores cada tres meses y durante 5 días.

EPÍLOGO.

Cuando mi granja esté funcionando correctamente, es posible que adquiera 4 conejas y un macho más para tener un total de 10 hembras y 2 machos. De esta manera podré realizar 4 cubriciones cada quincena (2 hembras por macho) y conseguiré unos excedentes que me permitirán sanear mi economía al disponer de 5 o 6 gazapos cada semana con un PAQUETE FAMILIAR INDUSTRIAL.

PAQUETE FAMILIAR INDUSTRIAL

10 hembras…….. 10 huecos o departamentos

2 machos…….. 2 huecos

48 gazapos……. 6 huecos

4 reposición…. 2 huecos dobles

“TOTAL 20 HUECOS”

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