Go to content Go to navigation Go to search

5 febrero 2009

Condicionantes o motivaciones para iniciar una granja de conejos (Capítulo 5 de 5 - parte III)

Este es el quinto (parte III) de una serie de 5 capítulos que forman el Seminario de entrenamiento en cunicultura: Orientaciones para iniciar una explotación cunícola industrial de producción de carne. Vea el Índice e introducción al seminario.

Evolución del manejo industrial en las explotaciones cunícolas

Hagamos historia para entender el proceso evolutivo del manejo cunicola y, sin bautizar con nombres marketinianos procuraremos sentar bases técnicas para que cada profesional pueda adaptar en su diseño, proyecto o realidad de explotación el mejor y más rentable manejo de la producción.

Primera etapa: traspatio

Cuando la cunicultura estaba (está) establecida como actividad de traspatio o minifundio (rural y familiar), el cunicultor solía (suele) destinar unas jaulas para los reproductores:

  • Jaula-hembra (con nidal incorporado)
  • Jaula-macho (sin nidal y con reposapatas)

Y otras jaulas para el engorde:

  • Jaula-engorde con capacidad variable entre los 2-3, 7-8 y 12 gazapos.

El reparto entre unas y otras jaulas era (es) del 75% en Maternidad y del 25% en Engorde.

La producción es baja, no suele superar los 30 gazapos por hembra y año, en el mejor de los casos.

Se comprende esta baja producción debido que las hembras siempre ocupan su jaula (JH) y no la desalojan hasta que son eliminadas y sustituidas por una nueva hembra que es captada del engorde (animal joven de dos meses de edad).

Existe, por lo tanto, un paro productivo importante ya que la nueva hembra debe esperar dos meses hasta ser presentada al macho, luego ser receptiva, fertil, fecunda, prolífica Y productiva. Una Jaula-Hembra puede demorar hasta seis meses en volver a producir gazapos. Si añadimos los fallos existentes, de forma natural, en los parámetros productivos, llegar a los 30 gazapos por hembra y año es difícil.

Segunda etapa: inicio reposición

Cuando el cunicultor se da cuenta del enorme paro productivo que representa reponer a las hembras eliminadas de las JH con hembras jóvenes captadas del engorde, considera iniciar una nueva técnica de manejo: la reposición.

El renuevo de reproductores no es un lujo, ni una suerte, ni una distinción de buen manejo… es una necesidad que, bien ejecutada, se convierte en una racionalización del manejo mejorando su eficiencia.

Se repone una hembra por tres motivos:

  • Por muerte
  • Por enfermedad grave
  • Por improductividad

Al mantener hembras entre los dos meses y los cuatro meses en la Reposición se consigue renovar hembras reproductoras presentes por hembras jóvenes adultas (4 meses) aptas para iniciar la reproducción. Sólo la receptividad, fertilidad, fecundidad, prolificidad y productividad serán los parámetros limitantes de la producción.

Gracias a la reposición se consigue elevar un poco la producción situándola en los 35 gazapos por hembra y año (JH), obligando la introducción de unas nuevas jaulas en la explotación (JR) originando una nueva distribución: Maternidad el 70% y Engorde el 30%.

Tercera etapa: reposición en marcha

A medida que el cunicultor conoce el movimiento y la efectividad de la reposición, cada vez se vuelve más exigente con sus reproductores y no sólo espera su muerte para reponerlos sino que frente a enfermedades infecto-contagiosas y ante repetidos fallos en la aceptación al macho (4), en la palpación (3), e incluso en el parto (2), elimina hembras que repone. Ello supone un ligero incremento de la reposición y por consiguiente, un aumento de la producción, que se sitúa en unos 40 gazapos por hembra y año (JH).

La distribución de jaulas en la explotación sufre un nuevo cambio, destinando el 65% a la Maternidad y el 35% al Engorde.

Cuarta etapa: reposición óptima

Siguiendo el proceso evolutivo de la reposición, ésta llega a su máxima eficiencia cuando las hembras jóvenes, al llegar a los cuatro meses de edad, son presentadas al macho y hasta que no se diagnostica su gestación, no desalojan la jaula de reposición para ocupar una Jaula-Hembra.

De esta manera se consigue optimizar la reposición que se incrementa ligeramente al disponer de hembras jóvenes gestantes y éstas sugieren al cunicultor una revisión productiva de sus efectivos (hembras presentes) para establecer una eliminación más crítica, si cabe, entre todas las reproductoras.

La producción por hembra presente puede superar los 45 gazapos al año, lo que equivale a una producción económica de 45 gazapos por JH por año y la distribución de las jaulas queda repartida de la siguiente forma: 60% en Maternidad y 40% en Engorde.

Quinta etapa: inicio de la sobreocupación

El aumento de la producción por hembra y año va a ser muy difícil de conseguir. Es necesario consolidarla buscando un objetivo de referencia. Es, a partir de esta premisa, cuando toma protagonismo una unidad económica: La jaula hembra (JH) por encima de la unidad técnica: La hembra presente.

Cuando el cunicultor implanta en su explotación más hembras reproductoras que Jaulas-Hembra presentes entra en la fase de la sobreocupación.

Siguiendo con el ejemplo de destinar sólo 100 jaulas (espacio físico de granja) para las reproductoras, el cunicultor sacrifica 5 JH para implantar 1 Jaula Gestación (JG) equivalente al espacio de 5 Jaulas Hembra y con una ocupación para 12 hembras presentes.

De esta manera pasa de tener 100 hembras a disponer de 95 + 12 = 107 hembras presentes con sólo 95 JH.

Además del incremento de 7 hembras, debe incorporar un macho más a la granja y, buscando máximos productivos, elevar su reposición anual al 130%.

La distribución de jaulas en Maternidad y Engorde no sufre cambios significativos y la producción tiende a la mejora superando los 45 gazapos por hembra y año. Surge, pero, un nuevo concepto: La producción por jaula-hembra que supera los 50 gazapos al año.

Sexta etapa: producción por jaula-hembra y año

Sólo se puede tomar esta referencia cuando el cunicultor, que ha evolucionado correctamente y de forma racional, conjuga bien en su explotación tanto la reposición como la sobreocupación.

Su máximo objetivo debe ser la obtención óptima de producción por Jaula-Hembra y año. Ello va a generar una escalada progresiva de incrementos tanto de la sobreocupación (del 120% al 180%) como de la reposición (del 120% al 160%), con el riesgo evidente que su ambición productiva le haga perder el equilibrio económico.

La reposición es fundamental, como hemos visto, para conseguir mantener constante el número de hembras presentes en la explotación. No obstante, la reposición es un mal necesario ya que eliminamos hembras presentes por tres motivos nefastos: muerte, enfermedad e improductividad. Es por ello que, en una buena gestión del manejo de los reproductores, la finalidad de todo productor debería ser: Máxima producción con la mínima reposición.

Si para conseguir buenas producciones se deben incrementar en demasía las reposiciones, el costo de éstas puede hacer mermar los resultados económicos de la explotación.

Como criterio base, establecemos:

Para una producción de:una reposición del:
35 gazapos/hembra y año80%
40 gazapos/hembra y año100%
45 gazapos/hembra y año120%
50 gazapos/hembra y año140%
55 gazapos/hembra y año160%

Lo mismo sucede con la sobreocupación.

Lo ideal sería disponer de hembras que cumplieran con sus parámetros productivos (receptividad, fertilidad, fecundidad, prolificidad y productividad) pero, es conocida la dificultad de obtener una regularidad durante todo un año productivo.

Si el cunicultor, con cierta facilidad, incrementa sus jaulas de Gestación a expensas de reducir las Jaulas-Hembra, conseguirá mantener una población de hembras presentes numerosa pero el resultado final puede situarse a un nivel por debajo del umbral de rentabilidad.

Así pues, siguiendo la dinámica evolutiva que se ha descrito, las técnicas de mejora presentan un techo de eficacia que se mantiene en una distribución de las jaulas del 60% en Maternidad,

40% en Engorde y con una producción por hembra presente difícil de superar los 50 gazapos al año. La producción por JH y año, supera los 60 gazapos.

Reflexión y prioridades

Llegados a este punto, los técnicos han buscado otras alternativas de mejora productiva orientadas a rentabilizar la explotación.

De las propuestas que han aparecido, no todas se basan en la mejora del manejo. Por citar algunas, indicaremos:

  • La reducción en la inversión (estructuras ligeras, aires libres).
  • Conversión del Engorde en Maternidad (sistema Integrado o adaptación de cobertizos).
  • Jaulas sin cubiertas ni construcción alguna (a pleno campo).

Todas estas alternativas estan orientadas a paliar crisis económicas, con buenas dosis de marketing, con indicaciones técnicas partidistas, medias verdades, etc.

No obstante, se ha visto que la evolución habida con la reposición y la sobreocupación era efectiva y la alternativa debía seguir hacia esta orientación. Así pues, sin descuidar estas dos técnicas se ha devuelto el protagonismo a la hembra presente y se han establecido tres prioridades:

  • El mejor cumplimento de los parámetros productivos. Ciclar.
  • La optimización del tiempo horario invertido. Zonar.
  • La menor inversión para una máxima ocupación. Rotar.
Ciclar

Supone organizar la granja por estadios productivos y racionalizar el trabajo. Para ello, se debe conseguir que las hembras iniciadoras de su ciclo productivo con la receptividad, acepten al macho sin dificultad para no alterar la organización futura.

De las técnicas ensayadas hasta la fecha, la hormonación inyectada parece ser la que mejor respuesta ofrece. De las tres hormonas aplicadas con distintos protocolos:

  • GnRH, i.m. al momento de la cubrición asistida, forzada o natural.
  • PMSG, s.c. horas antes de la presentación al macho.
  • Pf2x, i.m. un día antes del parto.

Parece ser la Gonadotropina sérica, aplicada a 20 UI, 48 horas antes de la cubrición, la que se ha manifestado más efectiva alcanzando receptividades medias superiores al 90% frente al 85% que se obtiene normalmente en las explotaciones industriales.

De esta manera, para conseguir ciclar correctamente una granja se puede usar, como técnica de explotación, la hormona PMSG aunque no se deberían despreciar otras técnicas orientadas al mismo fin: iluminación, alimentación, hidroponía, colectividad, cambio de jaula, bioestímulo… siendo, ésta última, la técnica que mejores resultados ha obtenido.

Ciclar supone cubrir lotes de conejas, dos o un día por semana, un día por quincena, un día cada 21 días o un día por ciclo, lo que conlleva a una banda semanal, quincenal, trisemanal o banda única.

Si el cunicultor opta por un día a la semana p.e., deberá dividir a su colectivo reproductor femenino en 6 lotes y el ciclo teórico vendrá determinado por los días transcurridos desde el Parto hasta la Cubrición (4,11,18 ó 25 días), provocando ciclos de 35, 42, 49 ó 56 días respectivamente.

Al cubrir un lote semanal, todas y cada una de las operaciones del lote en cuestión, se desarrollarán en un día concreto de la semana, facilitando enormemente el manejo de dicho lote. Igual ocurre con las demás bandas.

Al ciclar, además de agrupar operaciones, se puede destetar más tarde e incluso se puede implantar una alimentación triple, por fases o por estadios productivos como veremos más adelante.

Zonar

Cuando en Francia se empezó a divulgar un nuevo sistema de manejo denominado en bandas alguien supuso que se iniciaba una nueva etapa en la evolución del manejo cunícola.

El sistema consistía en la zonificación de la actividad en que se tenia en cuenta la ciclización pero bajo unas pautas estrictas de sanidad que, con el tiempo, mermaban la optimización de la estructura productiva. El sistema en cuestión se basaba en introducir a todo el lote de hembras cíclicas en un recinto propio (módulo o área) en donde parían, lactaban y al destetar, desalojaban sus jaulas quedándose en ellas su prole para el engorde.

Este sistema, en banda semanal, requería de 5 lotes de hembras que ocupaban sendas áreas, más 5 áreas para el engorde, o sea, un total de 10 áreas o módulos. Además, un módulo es necesario para los machos y otro para albergar las hembras que no cumplen su ciclo y deben esperar ser recicladas en un próximo lote, es el módulo 12 o comodín.

Si partimos del ejemplo evolutivo presentado, de la etapa anterior se llega a la 7ª ETAPA, y veremos que con 210 jaulas podemos crear 12 módulos de 17 jaulas cada uno, lo que supone explotar:

17 × 5 = 85 hembras en JH + 30 hembras de Gestación = 115 hembras presentes, cuando explotábamos, en iguales condiciones, 114 hembras.

Debemos significar que el manejo en bandas o modulado, supuso iniciar un nuevo concepto de zonificar a los animales en la granja, agrupándolos por estadios productivos, y conllevó a un método de trabajo denominado también en bandas.

Así pues, cuando se practica la ciclización es bueno considerar la agrupación de los animales situándolos en zonas determinadas de la granja para, de esta manera, facilitar el manejo de las operaciones.

Además de practicar la reposición y la sobreocupación, el cunicultor industrial, consigue planificar trabajos semanales creando lotes colectivos que inician ciclos productivos y los localiza en la explotación en una zona concreta. El rendimiento por UTH se ha mejorado notablemente pero queda un aspecto técnico-económico por resolver: el máximo aprovechamiento de la Inversión y la optimización de las UTH.

Rotar

La culminación del proceso evolutivo del manejo cunícola, se consigue cuando, sin olvidar las técnicas conocidas de máxima ocupación de las Jaulas-Hembra y la planificación en bandas del trabajo que suponen las operaciones de manejo, se establecen unos desplazamientos entrecruzados de los animales orientados a:

  1. Optimizar la ocupación y rentabilizar la inversión.
  2. Facilitar el manejo y reducir la UTH.
  3. Racionalizar la alimentación y establecerla por fases.

1. La hembra productiva necesita ocupar la JH desde Poner nido hasta Sacar nido, asi pues se trata de organizar la explotación de manera que sea efectiva dicha ocupación.

Para ello, cuando se Saca nido se desplaza a la hembra con sus gazapos al Engorde ocupando la JE correspondiente, hasta el momento que la hembra necesita un nidal para el nuevo parto Poner nido, es entonces que desaloja la JE para pasar de nuevo a ocupar una JH en Maternidad.

Con este sistema se mantienen las áreas de Maternidad y Engorde diferenciadas pudiéndose aplicar las normas ambientales específicas, los tratamientos, las atenciones y los manejos en general. Por otra parte, la jaula de engorde (JE) que recibía 6, 7, 8 animales destetados de menos de 1Kgpv y estaba diseñada para animales de 2Kgpv, durante los 10-15 primeros días de ocupación mantiene a la hembra en su fase de media gestación y destete, sin necesidad de implantar las jaulas de gestación (JG) en la explotación.

Partiendo de nuevo del ejemplo evolutivo, iniciaremos una 8ª etapa repartiendo las 210 jaulas en:

  • 38% para JH = 80 JH → 80 hembras
  • 7,5% para JM = 16 JM → 16 machos
  • 7% para JR = 15 JR → 48 reposición
  • 47,5% para JE = 99 JE → 870 gazapos

y explotando 210 jaulas x 67% = 140 hembras reproductoras, con unos valores finales de:

  • Producción por hembra y año = 48 gazapos
  • Producción por jh y año = 84 gazapos
  • Sobreocupación = 175%
  • Reposición = 140%

Para una misma inversión se incrementa la producción en más de un 20%.

2. Las operaciones diarias que todo productor debe programar son:

  • Cubrición
  • Palpación
  • Poner nido
  • Parto
  • Sacar nido
  • Destete

Hemos visto como gracias a la ciclización se pueden agrupar dichos trabajos para ser realizados, uno a uno, en distintos días de la semana, y más aún en zonas concretas de la granja.

El cunicultor, en una programación semanal, destina cada uno de los días a un trabajo específico, quedando el domingo libre, o sea, ocupa seis días.

Cuando se practica un sistema de manejo Desplazado o Entrecruzado, la planificación llega a un máximo de eficacia puesto que aprovechando el viaje a una jaula, el cunicultor, puede realizar tres operaciones en una. Veamos.
Al realizar la Palpación, se Saca nido y se trasladan los animales (hembra + gazapos) a una jaula de Engorde efectuando el trabajo propio del Destete. Cuando la hembra está próxima al Parto, al Poner Nido, se capta del Engorde y se traslada a una JH de la Maternidad limpia, desinfectada y con nuevo nidal. Es en este momento cuando se realiza el verdadero Destete.

La hembra que llegado el momento de Poner nido no está cubierta (gestante) o lo está de pocos dias, espera, residiendo con sus gazapos, hasta la próxima semana. Si una hembra se retrasase tanto que al vender a sus gazapos todavía conviviera con ellos, puede ser eliminada.

Los trabajos se han reducido a cuatro dias por semana. El cunicultor puede iniciar ciclos otros dias, aumentar el tamaño de su explotación, dedicar más tiempo a otros trabajos propios o terceros o descansar más.

3. Del alimento único, utilizado en la mayoría de explotaciones durante las cuatro primeras etapas evolutivas, se pasó a la alimentación doble: un pienso para la Maternidad y otro pienso para el Engorde. Ello supuso ajustar un poco las necesidades nutritivas de ambos colectivos pero queda al aire una época desde que los gazapos empiezan a ingerir alimento sólido hasta los 40 días de vida, incidiendo negativamente el momento del destete.

El destete puede suponer para el gazapo un estrés digestivo debido a su flora intestinal y a la dotación enzimática de su aparato digestivo; un estrés ambiental por el cambio de jaula, equipo y área; un estrés depresivo al perder la inmunidad pasiva de la madre y el medio; un estrés sanitario al convivir (en contacto o proximidad) con posibles agentes patógenos portados por otros gazapos de otras camadas.

Los fabricantes de alimentos han procurado restar la influencia del estrés aconsejando el uso de piensos antiestrés los primeros días del destete.

Al aplicar la rotación con un sistema Desplazado, puede practicarse la alimentación triple o por fases:

  • desde PN hasta SN, o sea, durante el parto y máxima lactancia de la hembra, un alimento Maternidad por excelencia.
  • desde SN hasta PN, cuando conviven juntos hembra y gazapos en una JE, época que los gazapos inician de los 18 a los 24 días de vida, se les puede suministrar un alimento ajustado a ambas necesidades: fibras, almidones, azúcares, probióticos, etc. Un alimento Maternidad + Engorde.
  • desde el momento en que los gazapos quedan solos en su JE, a partir de los 38-40 días de vida, éstos pueden nutrirse con un alimento de alto rendimiento sin mayores problemas, un alimento Engorde.

Cuando más crecido es el animal, mejor soporta los cambios que son susceptibles de causarle estrés. Si añadimos a un destete tardío, evitar cambios alimenticios (el gazapo puede comer un alimento especial a partir de los 18 días de vida), los traslados de jaula, equipo, área, hembra y medio (el gazapo se trasladó junto a su madre) y el cambio de ambiente microbiano (se adaptó a él junto a su madre y con una alimentación diseñada a tal efecto) sólo caben esperar unos rendimientos óptimos que se traduzcan a una alta y rentable producción final.

Ejemplos prácticos de planificación

En la explotación cunícola, el cunicultor no se debe fiar de la memoria y será entonces cuando acudirá a un método de control de las operaciones diarias. El método elegido deberá mostrar, de forma rápida y precisa, la situación productiva del colectivo reproductor para poder organizar los trabajos correspondientes del ciclo reproductivo en fechas concretas.

Para conocer el momento productivo de la granja y saber que trabajos de manejo se deben realizar, se aconseja usar los plannings que se pueden complementar con pinzas de colores, cintas adhesivas, libretas o fichas para establecer los controles y la gestión.

Plannings programados

Son aquellos en que las operaciones propias del ciclo reproductivo (cubrición, palpación, poner nido, parto, nueva cubrición, sacar nido y destete) están programadas y cada día el planning nos indica que trabajos debemos realizar.

Se conocen dos: el lineal y el circular.

Planning lineal

Consiste en una tira de papel fija, dividida en columnas, en las que se programa el ciclo deseado:

  • Columna 1: Cubrición
  • Columna 11: Palpación
  • Columna 28: Poner nido
  • Columna 31: Parto
  • Columna 42: Cubrición
  • Columna 54: Sacar nido
  • Columna 69: Destete

Esta tira fija de papel se completa con unas fichas móviles de 31 columnas (de igual ancho que las de la tira fija) numeradas con los días del mes y que se desplazan debajo de la tira fija. Si un mes tiene menos de 31 días, se recortan las columnas de los días sobrantes.

Estas fichas móviles mensuales se desplazan debajo de la tira fija de izquierda hacia la derecha y a razón de una columna por día procurando que el día en curso coincida con la primera columna 1 de la tira fija (cubrición). Así pues, la columna del día del mes en curso debe coincidir con la primera columna de la tira fija y al realizar las cubriciones se anotan los números de las jaulas en la columna de la ficha.

A diario, la ficha mensual se va desplazando debajo de la tira fija. Cuando termina un mes se introduce el siguiente que va empujando la ficha del mes anterior. Debajo la tira fija con 69 columnas, siempre habrá tres fichas mensuales.

A diario, el cunicultor corre las fichas mensuales una columna hacia la derecha y observa que jaulas hay anotadas debajo las columnas 11, 28, 31, 42, 54 y 69 de la tira fija para realizar las operaciones correspondientes.

Si al efectuar la palpación se observa alguna hembra no gestante se enmarca su número con un cuadrado que se tachará una vez vuelva a ser cubierta y anotada debajo de la columna 1. Las hembras señaladas con un cuadrado que lleguen a la columna fija número 25 sin tachar, significa que todavía no han aceptado al macho y pueden ser eliminadas.

Cuando las conejas llegan a la columna 31 deben estar paridas. Si alguna no ha parido o ha parido mal, se enmarca su numero con un rombo y en días sucesivos puede ser cubierta de nuevo. Una vez acepte al macho, se tachará el número del rombo y se anotará de nuevo debajo de la columna fija 1.

Las conejas anotadas el día de la cubrición 1, que han resultado gestantes (palpación positiva) y han realizado un buen parto, sus números siguen intactos al llegar a la columna 42 (cubrición). Una vez montadas por los machos, se enmarca su número con un círculo. Todas las conejas anotadas en el planning deberían tener el círculo a partir de la columna 42. Si alguna no lo tiene, deberá ser presentada al macho en días sucesivos hasta que lo acepte. En este momento se coloca el círculo a su número y se anota de nuevo en la columna 1.

Toda coneja eliminada, se señala su número con un rallado transversal y a las muertas se les tacha el número con una cruz.

Cuando la ficha mensual se ha desplazado totalmente por el planning, observaremos la cantidad de conejas que han sido presentadas a los machos (número total de anotaciones). Las que han fallado a la palpación (cuadrados). Las que han fallado al parto (rombos). Las que han seguido bien su ciclo productivo (círculos). Las eliminadas (rallado) y las muertas (cruz).

Este planning permite evaluar mensualmente la granja mediante una gestión técnica.

Planning circular

Consiste en un tablero de base cuadrada al cual se le adapta otro tablero circular con 69 divisiones (segmentos) que representan los días del ciclo reproductivo: del día 1 (cubrición) al día 69 (destete). En los dos extremos inferiores del tablero cuadrado se dibujan dos cuadrículas con 31 cuadros (días de un mes). Uno para las conejas vacías o no cubiertas y otro para las conejas jóvenes (nulíparas).

En la parte superior central de la base es donde se inicia el ciclo productivo con la cubrición. Once segmentos, a la derecha, se anota Palpación. 28 segmentos: Poner nido. 31 segmentos: parto… y así sucesivamente hasta completar el ciclo.

Cada coneja está identificada por su número de jaula mediante dos tachas (tablero de corcho), pegatinas (tablero de madera) o rotulador (tablero de metacrilato). Las dos identificaciones tendrán distinto color: rojo y azul (por ejemplo). El color rojo indicará que la coneja inicia su ciclo y el color azul cuando, una vez paridas, vuelven a iniciar el ciclo (rojo en el segmento 1) y azul a partir del segmento 42 indicativo que ya vuelven a estar cubiertas pero deben terminar el ciclo.

Debido a que una coneja puede estar gestando (sin gazapos) y gestando + lactando (con gazapos) a la vez, pueden encontrarse las dos tachas con el mismo número en dos sectores distintos del planning. Cuando una coneja que ha parido (lactante) con número rojo llega al segmento 42 y no acepta al macho… su número sigue rojo hasta que lo acepte. En este momento se cambia el color rojo por el azul, trasladando el rojo al inicio.

A diario, el cunicultor rueda el círculo un segmento hacia la derecha y va situando progresivamente las tachas frente a los índices indicativos de alguna operación.

Si la palpación es positiva, la tacha roja sigue en el mismo lugar y si, por el contrario, resulta negativa, la tacha se traslada a la cuadrícula inferior izquierda correspondiente a las conejas no cubiertas o vacías.

Las conejas que se encuentren en el sector Parto deben parir normalmente no produciéndose movimiento alguno de tachas a no ser que el parto resulte negativo (aborto, mortinatalidad, etc.) en cuyo caso la tacha roja pasará a la cuadrícula inferior izquierda de “vacías” a la espera de una nueva cubrición para ser devuelta al círculo y al segmento correspondiente a Cubrición.

En la cuadrícula inferior derecha se colocan las tachas rojas con los números de las conejas jóvenes que deben iniciar su ciclo por primera vez. Tan punto acepten al macho, la tacha se traslada al tablero circular.

Planning programable

También conocido como de cajetín. Se trata de un estante porta fichas con 31 separaciones verticales que corresponden a los 31 días de un mes.

Horizontalmente se divide el estante en 6 departamentos cada uno corresponde a una operación de manejo y por este orden: Cubrir, Palpar, Sacar nido, Destete, Poner nido y Parto.

En este tipo de planning las conejas se manejan a través de fichas o tarjetas individuales que se van desplazando por los estantes del casillero. Cada tarjeta tiene anotado el número de la jaula donde se ubica la coneja correspondiente.

Para un correcto funcionamiento, el cunicultor debe establecer la cadencia de cada una de las operaciones de manejo en función al ciclo que programe. Veamos un ejemplo de programación para:

Conejas multíparas

  • Cubrir → a 11 días Palpar
  • Palpar → a 1 día Sacar nido
  • Sacar nido → a 14 días Destete
  • Destete → a 1 día Poner nido
  • Poner nido → a 4 días Parto
  • Parto → a 11 días Cubrir

Conejas primíparas

  • Cubrir → a 11 días Palpar
  • Palpar → a 16 días Poner nido
  • Poner nido → a 4 días Parto
  • Parto → a 11 días Cubrir

El manejo es simple y lo describiremos con un ejemplo. Imaginemos que hoy es día 10 del mes que sea. Vamos al casillero y recogemos las tarjetas que estén situadas en la vertical del 10. Si hay tarjetas en el estante cubrir, realizaremos la operación pasando las tarjetas de las conejas que han sido cubiertas a la siguiente operación de acuerdo con la cadencia prefijada. Las colocaríamos en la vertical del 21 y en el estante palpar.

Recogemos, siguiendo el ejemplo, tarjetas del estante palpar situadas a la columna 10. Si las palpadas positivas son multíparas, las tarjetas pasaran a la columna 11 y al estante sacar nido. Si, por el contrario, son primíparas deberán pasar a la columna 26, estante poner nido. Y así, sucesivamente.

Las tarjetas se desdoblan para las conejas multíparas que no cumplen bien el ciclo y deben, por un lado, terminar la lactación con la tarjeta oficial y, por otro, iniciar un nuevo ciclo con una nueva tarjeta auxiliar o provisional. Los datos de la tarjeta auxiliar pasaran a la oficial tan punto la coneja vuelva a estar cíclica.

Todas las conejas que van cumpliendo bien su ciclo, les basta con una tarjeta para realizar todo el seguimiento de las operaciones.

Programa cibernético

Consultar en Internet el programa CUNITEC ofertado por Agritecsoft en una versión gratuita.

Artículo archivado en: