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16 noviembre 2008

Cómo mejorar el costo de producción del conejo para carne en América Latina

Para la determinación del costo de producción del conejo para carne convendría situarnos en una granja concreta y definir varios parámetros influyentes en los resultados. En el presente trabajo intentaremos generalizar al máximo para que las alternativas propuestas sean lo más útiles posible a los cunicultores.

A partir de la venta de los animales de engorde y rechazo (producto bruto (PB)) existen una serie de gastos que, descontados del ingreso que representa el PB, determinan distintos márgenes.

Cada cunicultor y en función al segmento en el que trabaje (minifundio o traspatio, complemento e industrial) obtendrá un resultado distinto al imputar o no, toda una serie de gastos en el ejercicio de su actividad.

Recordemos, en primer lugar, un sencillo esquema básico para estimar el beneficio en una granja de conejos:

  • Producto Bruto (PB) – Costo del alimento = Margen No Alimenticio (MNA)
  • Margen No Alimenticio (MNA) – Gastos de manejo (variables) = Margen Bruto (MB)
  • Margen Bruto (MB) – Costo amortizaciones (fijos) = Margen Neto (MN)
  • Mergen Neto (MN) – Mano de obra = Beneficio Neto (BN)

No todos los cunicultores consideran la totalidad de los gastos existentes en una explotación de conejos para carne. Para la mayoría de granjas del segmento minifundio o traspatio (granjas de menos de 50 hembras reproductoras), el costo del alimento es su gran gasto al que pueden también considerar la compra de material para el nido, los medicamentos y los productos de higiene sanitaria. Así pues, en este tipo de granjas, el beneficio lo determina el MNA y, en algunos casos, el Margen Bruto.

En las granjas del segmento complementario (granjas de 50 a 300 hembras), además de los gastos indicados pueden estimar para la determinación del MB lo concerniente a la energía y material fungible. Si también consideran el dinero que deben devolver con sus intereses, su beneficio queda determinado por el Margen Neto. Se trata más de una disponibilidad económica que no de un verdadero beneficio.

Un cunicultor del segmento industrial, además de considerar todos los gastos citados, debe pagar a sus empleados o él mismo se retira un dinero como paga a su trabajo, su resultado económico se evalúa por el Beneficio Neto.

Hemos visto que, para cada segmento y/o explotación cunicola, la estimación del Beneficio es distinta según se consideren unos u otros gastos. Ello nos lleva a poder justificar una realidad: Si el precio del conejo vivo en granja es bajo y los gastos van creciendo… ¿Cómo es posible que no todas las granjas cierren? La respuesta es clara. Algunas granjas no determinan su beneficio contabilizando pagos de mano de obra. Otras, ni siquiera tienen en cuenta las amortizaciones ni intereses y, algunas, en la familia existen otros ingresos externos que permiten hacer frente a pérdidas temporales.

Lo que si debe quedar claro en situaciones de mercados poco estables y con márgenes muy ajustados, por no decir negativos, es que se pueden defender mejor las granjas con estructura familiar sin mano de obra contratada.

Beneficios de la crianza de conejos para carne

En el segmento minifundio o traspatio, un incremento de la producción no debería suponer más beneficio para el cunicultor puesto que si bien puede ingresar más dinero con la venta de un mayor número de conejos, también debe soportar más gasto de alimento resultando un similar Margen Bruto.

Solo valdría la pena aumentar la producción si el precio del conejo en vivo o en pié se pagara también más.

Para los cunicultores de este segmento, el adaptar nuevos sistemas de manejo sólo les sirve para reducir su tiempo de trabajo, o sea ocupar menos horas para realizar las mismas operaciones lo que les puede permitir aumentar el número de hembras reproductoras. De esta manera, ocupando el mismo tiempo horario, el cunicultor maneja un mayor número de hembras que, a priori, producen en promedio el mismo número de conejos por hembra, pero la disponibilidad económica reflejada en el MB se ve incrementada.

Existe un riesgo para las granjas pequeñas que debe ser tenido en consideración. Se trata que a partir de la obtención de un mayor MB, debido a una época de buenos precios o al incremento del número de hembras y adaptando métodos de trabajo y técnicas de explotación más eficaces, van ampliando sus granjas pasando al segmento complementario en el que deben estimar el Margen Neto para satisfacer su economía. Algunas veces lo hacen con dinero prestado. Este dinero debe ser devuelto con intereses y el precio del conejo no siempre es bueno. Es cuando el MN queda disminuido y por consiguiente, la disponibilidad económica no mejora.

Con un ejemplo, veremos más clara la situación.

Imaginemos a un cunicultor con 20 hembras que dejan un MB de 100.

Este cunicultor adapta nuevos manejos y con el mismo tiempo horario, maneja 50 hembras que le dejan un MB de 250. Viendo la mejora del margen, se anima a implementar 300 hembras con una nueva nave, más jaulas y equipo, etc., lo que supone inversión y más dedicación. Si antes trabajaba 2 horas al día, ahora deberá trabajar un mínimo de 5 horas y, en muchos casos 8 horas.

Se ha convertido en un granjero del segmento complementario que debe estimar su beneficio en un Margen Neto de 500. Resulta evidente que con 500 se vive mejor que con 250, pero cabe pensar que para obtener 250 trabajaba 2 horas al día y ahora trabaja las 8 horas. Más inversión, más ocupación, más riesgo para doblar beneficio o disponibilidad. Bien estructurado y analizado puede ser un buen negocio siempre y cuando la granja funcione sanitaria y productivamente bien y venda a buen precio los conejos. Si tiene problemas o no le recogen los conejos, no tendrá más remedio que cerrar o volver al segmento minifundista.

Todo va bien. La nueva granja de 300 hembras funciona y pienso incrementar el negocio con otra nave para 300 hembras más. Adaptaré la inseminación artificial y contrataré a un empleado para que me ayude. Mi estimación del beneficio ya no está en el Margen Bruto ni en el Margen Neto, tengo que abonar un sueldo para llegar a un BN de 800.

El cunicultor se ha convertido en un empresario agrario. Si con 300 hembras ganaba 500, con 600 hembras gana 800. Si todo va realmente bien, no existe ningún problema e incluso puede ir creciendo incrementando el número de hembras y la mano de obra contratada. Pero si tiene problemas, el cierre de la granja está asegurado y difícilmente retornará al segmento traspatio.

Como estructurar una granja

Hecha esta reflexión, con el ánimo de motivar, procurando unos sólidos cimientos en la creación de una granja cunicola para que su crecimiento sea racional y bien estructurado, definamos algunos términos que deberán ser considerados en una evolución productiva.

Sistema de manejo

Al implementar una granja es importante saber como voy a manejar a los animales puesto que ello deberá ser tenido en cuenta en la distribución de las áreas (según estadios productivos), del tipo de jaulas que voy a emplear y de su ubicación en la granja. Podemos mantener a la hembra reproductora siempre en su jaula. La podemos retirar cuando no esta cíclica y devolverla a otra jaula cuando precise parir. Podemos retirar la coneja con sus gazapos a partir de los 21 días post parto. Podemos practicar el desmadre, o sea, sacar a la coneja de la jaula que parió dejando en ella a sus gazapos hasta la venta. Todos estos manejos y algunos más determinan uno u otro sistema.

Método de trabajo

La organización de las operaciones diarias en día fijo de la semana o agrupando trabajos (cubriciones, palpaciones, poner y sacar nidales, control de partos, destetes) en días determinados y localizando a los animales por estadios productivos, permite racionalizar los tiempos horarios y rentabilizar la mano de obra. Hablamos del manejo en bandas, lo que supone cubrir a las conejas sólo a los 4, 11, 18 o 25 días después del parto.

Técnica de explotación

Se trata de adoptar manejos que repercutan en mejorar rendimientos. La lactación controlada permitirá reducir substancialmente las bajas de gazapos en los nidos. El bioestímulo incrementará notoriamente la receptividad de las hembras a la cubrición. La inseminación artificial reducirá el tiempo horario destinado a las cubriciones. La limpieza mecanizada de las deyecciones ahorrará mano de obra. Podríamos también añadir la automatización en la distribución del alimento, los programas informáticos, los controles de luz, ventanas, ventiladores, humidificadores, etc. En definitiva, se trata de saber introducir mejoras en función al tipo de granja proyectada.

Estimación de las ganancias en una granja

Para determinar el costo de producción de un kilo de conejo vivo en una granja tipo debemos realizar un análisis económico partiendo de unas bases e introduciendo criterios de mejora. En ningún caso hablamos de dinero moneda (euros, dólares, pesos, etc.) sino que partimos de una base con factor 100 referido al ingreso (PB) del primer caso práctico ubicado en una granja del segmento complementario o estándar, en un ambiente natural y siguiendo un sistema de manejo tradicional o en paralelo. Los gazapos se venden a 2.000 gramos de peso vivo. En el supuesto de venderlos a más peso, seria necesario incrementar el número de jaulas de engorde.

Caso primero: Unidad de explotación de 185 jaulas
  • 100 jaulas hembra, con 100 hembras reproductoras
  • 12 jaulas macho, con 12 machos reproductores
  • 73 jaulas engorde, capaces para 580 gazapos destetados
  • + Jaula para la reposición
Producción bruta de 4.500 gazapos / año 100
Gastos de alimento -48
Margen No Alimenticio 52
Gastos de manejo e higiene -4
Margen Bruto 48
Amortizaciones e intereses -38
Margen Neto 10
  • Inversión realizada: 150
  • Rentabilidad: 7%
  • Producción de 45 gazapos por hembra y 45 gazapos por jaula-hembra y año

Con este cálculo, si el cunicultor debiera satisfacer un sueldo a terceros, no obtendría un saldo suficiente. Para ello debería cambiar el sistema de manejo o no imputar las amortizaciones. Si estimase como beneficio el Margen No Alimenticio o el Margen Bruto, si que obtendría beneficios.

Medidas para incrementar los márgenes

Para aumentar el margen y obtener una disponibilidad económica, el cunicultor deberá tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Incrementar la producción
  • Reducir el costo de la alimentación
  • Obtener intereses bajos del capital invertido
  • Ajustar al máximo la inversión
  • Procurar vender al mayor precio posible

Y en lo que se refiere al manejo, atender de forma especial a la reposición y a la sobreocupación, práctica que obliga a cambiar el sistema de manejo.

El recurso de la sobreocupación

Veamos pues lo que ocurre cuando en la misma explotación se trabaja con sobreocupación y además se introducen nuevas técnicas de explotación utilizando métodos de trabajo modernos y racionales.

Si optamos por un sistema de manejo agrupado o en serpenteo con un método de trabajo en bandas, obtenemos:

Caso segundo: Unidad de explotación de 185 jaulas
  • 86 jaulas hembra, con 88 hembras reproductoras
  • 10 unidades de gestación, con 24 hembras reproductoras
  • 12 jaulas macho, con 12 machos reproductores
  • 77 jaulas engorde, capaces para 615 gazapos destetados
  • + Jaula para la reposición
Producción bruta de 4.950 gazapos / año 110
Gastos de alimento -52
Margen No Alimenticio 58
Gastos de manejo e higiene -5
Margen Bruto 53
Amortizaciones e intereses -39
Margen Neto 14
  • Inversión realizada: 150
  • Rentabilidad: 9,3%
  • Producción de 45 gazapos por hembra y 58 gazapos por jaula-hembra y año

Con este segundo ejemplo, el cunicultor sigue mermado de recursos para satisfacer el pago de mano de obra contratada. Se ha introducido una sobreocupación a un nivel del 127% nada despreciable (de 110 hembras totales, 24 de sobreocupación), pero las amortizaciones siguen minando los resultados. Consiguiendo un mejor precio en la venta de los conejos, pasando del factor 110 al 115, la granja pasaría al segmento industrial pudiendo estimar el coste de la mano de obra.

Como que mejorar el precio del conejo vivo o en pié no resulta fácil, conviene realizar esfuerzos para buscar el equilibrio y superar el umbral de rentabilidad en base a la sobreocupación, manteniendo la inversión y aplicando métodos y técnicas de manejo para definir un sistema que permita obtener un Beneficio Neto.

Para ello vamos a sugerir otro cambio en el sistema de manejo en el que la hembra reproductora ocupa la Jaula-hembra (con nidal) desde 3 o 4 días antes del parto (Poner Nido) hasta 25 días después del parto (Sacar Nido), o sea un total de 4 semanas (28 días). En el momento de Sacar Nido, se retiran de la Jaula-hembra la coneja y su camada que ocupan una jaula de engorde. La coneja saldrá de la jaula de engorde cuando precise un nido para el nuevo parto, dejando a sus gazapos en la jaula de engorde hasta su venta.

Caso tercero: Unidad de explotación de 185 jaulas
  • 74 jaulas hembra, con 74 hembras reproductoras
  • 16 jaulas macho, con 16 machos reproductores
  • 95 jaulas engorde, capaces para 760 gazapos destetados y 57 hembras
  • + Jaula para la reposición
Producción bruta de 5.900 gazapos / año 130
Gastos de alimento -62
Margen No Alimenticio 68
Gastos de manejo e higiene -6
Margen Bruto -62
Amortizaciones e intereses -42
Margen Neto 20
  • Inversión realizada: 155
  • Rentabilidad: 12,90 %
  • Producción de 45 gazapos por hembra y 79 gazapos por jaula-hembra y año

La racionalización del manejo permite que un cunicultor industrial, sometido a unos gastos de implantación importantes (inversión) algunas veces con dinero prestado que devenga intereses bancarios y con unos precios de venta más bien bajos, pueda hacer frente a la situación mediante la búsqueda de sistemas de manejo que le permitan obtener un Margen Neto suficiente para devolver el dinero prestado, amortizar la inversión y pagar la mano de obra.

Conclusión final a modo de recordatorio

Todo cunicultor debería profesionalizarse mediante la formación y el apoyo técnico. Formar grupos en clubes o asociaciones puede resultar beneficioso por cuanto se intercambian experiencias y se busca la unión para la compra de insumos o la venta de animales.

La problemática experimentada por un cunicultor y su solución, no son necesariamente trasladables a otro cunicultor por cercana que tenga su granja. Cada granja de conejos es un mundo y cada problema debe ser analizado y tratado particularmente. Si un alimento no me funciona, es posible que el mismo alimento si funcione a la granja vecina. Si tengo problema de diarreas en el engorde y un producto X las corrige, no necesariamente el mismo producto X, las va a solucionar en la granja vecina. Si mis conejas no quieren aceptar al macho, es posible que en la granja vecina si sean receptivas. Y así seguiríamos con infinidad de ejemplos.

La rentabilidad de las granjas cunícolas depende de numerosas variables, siendo especialmente gravosas en las cuentas de explotación las amortizaciones realizadas sobre construcciones, material y equipo.

Además de estructurar la granja para adaptarla a un sistema optimo de manejo y manejar en bandas las operaciones diarias, las otras formas de mejorar la rentabilidad de las granjas de conejos son:

  • Producir más con el mismo equipo (material y humano)
  • Buscar como rebajar el costo del alimento (no confundir con el coste del Kg. de alimento)
  • Pagar mínimos intereses del capital invertido (subvenciones, promociones, ayudas, etc.)
  • Ajustar al máximo las inversiones (tipo de nave, modelo de jaula, etc.)
  • Procurar vender la producción al mejor precio

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