14 junio 2010
Cómo estructurar una granja
Columna publicada por Toni Roca, conejólogo, en la revista Cunicultura, número 202, Diciembre 2009.
A partir de unos sólidos cimientos en la creación de una granja cunícola para que su crecimiento sea racional y bien estructurado, el cunicultor debe optar por un sistema, método y técnicas para conseguir una evolución productiva.
Sistema de manejo
Al instalar una granja es importante saber cómo manejar a los animales puesto que ello determinará la distribución de las áreas (según estadios productivos), el tipo de jaulas y de su ubicación en la granja. Podemos mantener a la hembra reproductora siempre en su jaula. La podemos retirar cuando no esté cíclica y devolverla a otra jaula cuando precise parir. Se puede retirar la coneja con sus gazapos a partir de los 21 días post parto. Podemos practicar el desmadre, o sea, sacar a la coneja de la jaula que parió dejando en ella a sus gazapos hasta la venta. Todos estos manejos y algunos más determinan uno u otro sistema.
Método de trabajo
La organización de las operaciones diarias en día fijo de la semana o agrupando trabajos (cubriciones, palpaciones, poner y sacar nidales, control de partos, destetes) en días determinados y localizando a los animales por estadios productivos, permite racionalizar los tiempos horarios y rentabilizar la mano de obra. Hablamos del manejo en bandas, lo que supone cubrir a las conejas sólo a los 4, 11, 18 o 25 días después del parto.
Técnica de explotación
Se trata de adoptar manejos que repercutan en mejorar rendimientos. La lactación controlada permitirá reducir substancialmente las bajas de gazapos en los nidos. El bioestímulo incrementará notoriamente la receptividad de las hembras a la cubrición. La inseminación artificial reducirá el tiempo horario destinado a las cubriciones. La limpieza mecanizada de las deyecciones ahorrará mano de obra. Podríamos también añadir la automatización en la distribución del alimento, los programas informáticos, los controles de luz, ventanas, ventiladores, humidificadores, etc. En definitiva, se trata de saber introducir mejoras en función al tipo de granja proyectada.
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